Kryptonita argentina

Argentina 1 - Bélgica 0

Gol: Gonzalo Higuaín (8”)

La velocidad y el juego profundo y potente de Bélgica, virtudes que eran sus súperpoderes, se enfrentaron este sábado a la kryptonita argentina.

La albiceleste supo reducir a Bélgica a su peor versión, a una caricatura de la que llamaban los Diablos Rojos. Argentina fue colmillo, paciencia y también, por supuesto, fue Argentina. Sin mostrar aún un fútbol arrollador, los argentinos saben con qué se gana un partido, por algo son favoritos en cada Mundial.

Este sábado bastó un gol. Fue suficiente el Pipita Higuaín, quien además anduvo encendido, para escribir en piedra el destino de sus rivales europeos. Un remate de Di María le llegó desviado a Higuaín, quien giró y la empalmó de seguido, congelando a Thibaut Courtois debajo de los tres tubos. Un gol de antología que seguiría creciendo conforme avanzaba el encuentro.

Hasta el minuto 13 se supo que Kevin de Bruyne estaba en la cancha cuando remató por fuera de la meta de Romero. No fue el día de Hazard, ni de Origi, si quisiéramos señalar a alguien. Pero no se debe olvidar que las líneas de zaga y medio campo de los hombres de Sabella se cerraban ante los intentos de los belgas, un muro flexible que los de Bélgica no supieron atravesar.

Los belgas tuvieron el balón por pasajes del primer tiempo, pero parecía más bien que los argentinos la estaban cediendo. Corría el reloj y Argentina jugaba con la holgura de quien llevara una mayor ventaja en el marcador. Como si supieran entonces que ese 1-0 los llevaba a la semifinal.


Jan Vertonghen se cansó de balones a la olla donde nunca llegaba Mirallas ni Fellaini.

Messi, por su lado, se encargó de colocar balones con lazo a sus compañeros.

En el segundo tiempo, el DT Wilmots buscó chispa con Mertens y Lukaku, pero ya nada iba a funcionar. Argentina cubría el partido como un domo albiceleste. Con calma, apretando sin ahogar, esperando el momento para la estocada final. La tuvo Messi en un mano a mano que le negó Thibaut Curtois en el 93”.

Bélgica fue otro equipo, obligado a serlo por el programa de partido de los argentinos. Argentina llega a semifinales y el mundo espera ver explotar su mejor fútbol.