La coca o la paz: el dilema de los campesinos colombianos

¿La hoja de coca o el olivo de la paz? La agenda de las negociaciones de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC plantea un dilema a los productores que viven de cultivos prohibidos, que siembran también la violencia desde hace décadas.

En las montañas de Cauca -un departamento del suroeste de Colombia, fuertemente afectado por el conflicto armado que hace 50 años azota a ese país- las discusiones en Cuba sobre las drogas ilícitas, que son el tercer punto de la agenda de diálogo entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC, parecen lejanas.

En la zona hay muchos rumores sobre la posibilidad de una erradicación total de los cultivos, pero muchos campesinos apuestan a que las FARC los va a proteger.

Entrampados entre el ejército y la insurgencia, los indígenas intentan hacer oír su postura, mientras el país, donde en medio siglo de conflicto han muerto centenares de miles de personas, buscan una fórmula para la paz.

"Las FARC dijeron a los campesinos: siembren mas coca, que vamos a negociar en Cuba. Todo eso va terminar muy mal", augura el "sabio de la tribu".