La pesadilla florense

Club Sport Herediano 1 - Liga Deportiva Alajuelense 1

Goles: Junior Alvarado (50”), Osvaldo Rodríguez (86”)

La pesadilla del Club Sport Herediano volvió a materializarse. Ese muro rojinegro que, en el pasado reciente, les ha negado tres campeonatos está por sacarlos de la posibilidad de llegar a la final del Torneo de Verano 2014.

En el Eladio, que en mejores tiempos fue terreno imbatible para los locales, los manudos supieron jugar al empate. Lo lograron y ahora esperarán con ventaja deportiva (y, hay que decirlo, psicológica) a un Herediano que llegó inseguro a la semifinal.

El primer tiempo tuvo dos caras: los locales esforzándose por anotar, los rojinegros decididos a no jugar fútbol. La voluntad no es suficiente para ganar un partido. Eso lo demostró el Club Sport Herediano, un equipo que es la caricatura de lo que fue en los últimos torneos e incluso en buena parte del campeonato presente.

Con una Liga pasiva, perezosa y sin intención de proponer acciones, los florenses tampoco fueron capaces de marcar una superioridad evidente. Leandrinho fue protagonista, pero protagonista impreciso. Andrey Fancis dejó claro que durante el torneo tuvo menos minutos de juego de los necesarios para alcanzar nivel de semifinal.

Por su parte, el DT Ramírez parecía estar convencido de que a media máquina Alajuelense podía irse del Eladio con la semifinal en la bolsa. No estaba muy equivocado. Porfirio, Acosta y Palma apenas tuvieron problemas con la ofensiva florense en el primer tiempo.

Salvo el misil de Ruiz que le puso electricidad al horizontal de Pemberton en el 18”, y una oportunidad que Andrey Francis perdió por no usar la pierna izquierda, ningún equipo estuvo realmente cerca de abrir el marcador. Sucedió en el segundo tiempo en derechazo que Junior Alvarado conectó sin dejar picar la pelota, acomodándola lejos del alcance de Pemberton. Corrían cinco minutos de iniciado el segundo tiempo.


Allí arrancó Alajuelense. Venían a empatar, no a perder. Al 58”, Montero sacaba desde la línea de gol el empate de los rojinegros. Más tarde, el guardameta florense, Cambronero, le negaba el empate a Kevin Sancho.

Pero iba a llegar. Le tocó a Osvaldo Rodríguez, en balón de rebote, cabecear y anotar el gol que apagó las esperanzas que se albergaban en las graderías y en la cancha del Eladio Rosabal Cordero.

Es cierto que puede pasar cualquier cosa, pero la estadística y la evidencia apuntan a un juego de cierre en el Morera al que el Herediano no llega como favorito.