Las píldoras del gol

Costa Rica 2 - Paraguay 1

Goles: Joel Campbell (43”), Álvaro Saborío (72”), Gómez (85”)

No es para matar un chancho ni para fuegos artificiales pero La Sele se despidió del suelo tico con un triunfo. Modesto pero triunfo al fin. Los goles son píldoras de autoestima para un equipo y esta noche de miércoles anotaron los llamados a hacerlo. A 100 cien días del Mundial, Joel Campbell y Álvaro Saborío se reafirmaron como hombres gol de la Tricolor. Y eso sólo puede ser bueno.

Después de dos derrotas en fila, la Selección Nacional llegó a la cancha hoy con cartón lleno: el equipo “base”, legionarios y nuevas convocatorias para completar la llamada “lista del Mundial”

Marco Ureña, uno de los nuevos convocados, se hizo notar al inicio del partido. Supo apurar a los paraguayos con sus proyecciones veloces desde la izquierda. Por su parte, el mundialista Nelson Haedo Valdéz cabeceaba a marco al 7” y minutos después, persiguiendo una bola envenenada que entraba al área tica, llegaba segundos tarde a su encuentro con Keylor Navas.

Pero ya para los primeros 15 minutos de la fecha FIFA, el partido no levantaba vuelo. Todo sucedía lejos de los arcos. Del lado de Costa Rica, Gamboa y Ureña no dejaban dudas de su inclinación ofensiva. Mientras que apenas recordábamos que Bryan Ruiz, Joel Campbell y Celso Borges estaban en el terreno de juego.

Después de medir a La Sele, los paraguayos se fueron apoderando de la tierra media, Haedo Valdéz y Hernán Pérez seguían apareciendo cerca del área de la Tricolor. La Selección de Paraguay se mostraba muy sólida en su zona baja, reduciendo rápidamente todo intento de ataque de los ticos.

Esa que estaba en la gramilla del Estadio Nacional era la selección que se mide contra los rivales enormes de la Conmebol. Por momentos parecía jugar con con doce jugadores, superándonos numéricamente en cada acción.


Cuando menos se esperaba, Campbell recibe un balón por el centro y engancha hacia su lado, ese moviemiento suyo que empieza a pedir patente, adelanta un par de pasos y remata de zurda un balón que roza el pie de Cristina Riveros y se convierte en una elíptica que baña al guardameta Roberto Júnior Fernández. Nos fuimos a las duchas con la ventaja mínima a nuestro favor.

Del segundo tiempo quedan algunas imágenes. Una Sele que salió envalentonada, los cambios del DT Pinto probando jugadores y el gol de Sabo que volvió a levantar los ánimos.


Pero antes de esa anotación, el partido había caído en las aguas movedizas del tedio. la Selección Paraguaya tropezando con el desorden, la Tricolor olvidando el movimiento horizontal.

Hasta que de pies de Barrantes, recién entrado de cambio, Saborío recibe encarrerado en el área y, en avance cruzado, coloca entre los pies del portero paraguayo. La Sele, al minuto 72, duplicaba la ventaja

En los últimos diez minutos, Paraguay recuperó el aire y se volcó sobre el arco de los nacionales. De un tiro de esquina logrado a pura garra, salió el balón que Gustavo Gómez cabecea en el aire, con técnica perfecta, y clava en el marco, lejos de las manos de Navas. Era el 85”.

Apretaron el ritmo los paraguayos pero ya no alcanzó el tiempo. El marcado no se iba a mover más. Un partido de pocas luces terminaba con la ventaja a nuestro favor.