Latidos del corazón y voz de la madre favorecen crecimiento cerebral en bebés prematuros

#PuraVida​Estudio examinó 40 recién nacidos

Escuchar los latidos del corazón y la voz de la madre favorecen el desarrollo cerebral de los bebés prematuros que se encuentran dentro de una incubadora.

Lo afirma un reciente estudio realizado por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de la Harvard y pediatras del Brigham and Women's Hospital en Boston, Estados Unidos.

Estos sonidos, similares a lo que escucha el feto cuando está en el útero, aumentan específicamente el tamaño de la corteza auditiva primaria -región del cerebro que procesa el sonido-, afirmó el pediatra e investigador, Amir Lahav.

Para el neonatólogo Oscar Segreda, este estudio confirma la importancia que tiene la estimulación en el crecimiento del feto.

Los hallazgos fueron publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los bebés en gestación se cree que comienzan a escuchar alrededor de la semana número 24, explicó Lavah, quien agregó qué es cuando las neuronas empiezan a formar las conexiones en la corteza auditiva del cerebro.

A partir de ese momento, desde del útero, el feto escucha – a muy baja frecuencia- el sonido del corazón de la madre y una versión amortiguada de su voz.

Por ello, los expertos analizaron 40 bebés que nacieron en la semana número 25 -lo ideal es que cumplan 37-.

Cuando llegan tan temprano son fetos que vinieron al mundo por accidente, detalló Lahav.

Para replicar ambos estímulos auditivos grabaron el sonido del estetoscopio tras examinar el corazón de la mamá y sus voces mientras cantaban canciones de cuna.

Con las grabaciones listas, los expertos colocaron parlantes pequeños dentro de algunas incubadoras. Así, la mitad de los bebés fue expuesto a los estímulos sonoros por tres horas extra al día, mientras que el grupo restante no recibió estimulación adicional, es decir, se limitó a las visitas de las madres.

Después de un mes, los pequeños del primer grupo presentaron un desarrollo más significativo en la corteza auditiva primaria, que los que no escucharon los sonidos pre-grabados de su madres.

Al respecto, Segreda agregó que la estimulación es vital para los recién nacidos que nacen antes de las semana número 37.