Los hinchas se cuelan por las grietas de la seguridad del Mundial

La entrada por la fuerza de un centenar de hinchas chilenos sin entradas al estadio Maracaná de Rio de Janeiro es el último de varios incidentes que han desafiado la seguridad del Mundial de Fútbol.

Una hora antes del comienzo del partido entre España y Chile este miércoles, un centenar de aficionados, la enorme mayoría chilenos, saltaron las vallas del estadio, dijeron agentes de seguridad.

Varios consiguieron acceder a la sala de prensa, donde rompieron una puerta de vidrio. Después de varios minutos corriendo en estampida por ese lugar y pasillos anexos, los agentes de seguridad consiguieron inmovilizarlos mientras llegaba la policía.

Un total de 88 seguidores chilenos, un colombiano y un peruano fueron detenidos y luego fichados y liberados, pero deben salir de Brasil en tres días so pena de ser deportados, dijo a periodistas el cónsul chileno en Rio de Janeiro, Samuel Ossa Dietsch.

Los hinchas fueron liberados la lluviosa noche de miércoles en la puerta del consulado de Chile en Rio, adonde llegaron en dos autobuses.

"No somos ningunos delincuentes, yo doy la cara. No estoy arrepentido. Quisimos entrar al estadio y entramos al estadio. Conocimos el Maracaná. Bueno, entre comillas, pero en fin, hasta vimos el partido abajo con los policías, en pantalla gigante", dijo a periodistas uno de los hinchas liberados frente al consulado, Felipe Díaz, de 31 años.

La FIFA condenó el incidente y aseguró que ningún hincha llegó a las tribunas, pero un agente de seguridad del estadio dijo que desde el centro de prensa varios aficionados corrieron por un túnel hasta la cancha y fueron alzados a las gradas por otros fanáticos.

Pese a la seguridad del estadio, lo mismo ocurrió el lunes pasado, poco antes del juego Argentina-Bosnia (2-1).

Unos 30 seguidores argentinos, uno de ellos con una peluca de Maradona, saltaron las vallas y se colaron al estadio ante la mirada atónita de un pequeño grupo de agentes de seguridad, como muestra un video amateur que recorrió las redes sociales. Nueve de ellos fueron arrestados, fichados y liberados.

Miles de chilenos y argentinos llegaron a Rio de Janeiro sin entradas tras recorrer miles de kilómetros en automóvil. Los ingresos para el juego España-Chile eran revendidos ilegalmente en hasta $1.000, dijeron varios hinchas chilenos a la AFP.