Los latifundistas

Goles: José Miguel Cubero (11“), Esteban Granados (18“), Leandro Barrios (53“)

En un punto, la policía antimotines escoltó la salida de la barra cartaga. Empezaba apenas el segundo tiempo y los cuatro gatos vestidos de blanco y azul que trataban de animar a su equipo desde el extremo sur de la gradería de sol se fueron temprano a sus casas. Antes de eso, parecían extras contratados por la dirigencia brumosa.

El Club Sport Cartaginés llegó al Eladio Rosabal Cordero en Heredia abandonado por su afición. Necesitaban ganar por tres goles para avanzar a la final; por el contrario, se llevaron esos tres goles en el saco.

No deben sumar más de cinco minutos en total, los pasajes en que los brumosos lograron armarse y generar fútbol. Pablo Herrera, ese pulmón con piernas de los cartagos, y Cardozo, aparecen en esos cinco minutos. Y el Chiqui Brenes en una jugada hacia el final del encuentro.

Poco más se puede decir de Cartago. De esta línea en adelante, todo le pertenece al Club Sport Herediano.

Los rojiamarillos cerraron la serie de semifinal con un marcador global de 5 a 0. Una diferencia que no admite dudas ni especulaciones. Antes del minuto 20, sin mediar un director de orquesta, el estadio entero arrancó a cantar el conocido verso: ”Huele a muerto, Cartago huele a muerto”. Antes del minuto 20.

El Herediano entró al partido como si hubiera perdido el encuentro de ida. Entró ya encarrerado, apurado no tanto por sentenciar el marcador como por dejar claro de una vez por todas que los brumosos están muy por debajo de su nivel.


Video tomado del sitio http://www.everardoherrera.com

Yosimar Arias volvió a ser la materia gris de la media cancha florense. Un motor V8 que prende chispa cada vez que recibe el balón. Verny Scott hizo trillo por el costado derecho y Anllel Porras, aunque no protagonista como en otras ocasiones, tuvo un par de llegadas con esa combinación que empieza a ser su marca registrada: potencia y fineza. El leñador que a la vez es cirujano.

Myrie y Granados, desde atrás, acompañaron sobre todo a Scott en la primera mitad. De una de esas jugadas nace el primer gol de los florenses. Un tiro libre desde la derecha que cobra Yosimar, cabecea Granados y recibe Cubero desde el poste de mano izquierda del meta brumoso, Wardy Alfaro. Estalló el estadio: Herediano le inclinaba la cancha a Cartaginés y ponía un pie en la final.

Siete minutos después, Esteban Granados se acercaba con libertad al área cartaga y remataba con alto octanaje un balón que fue a recoger algún cartago al fondo de la red.

Con el partido en la bolsa, el CSH hizo todo menos relajarse y echarse atrás. Dueños de la media cancha y la intención de gol, los florenses fueron los latifundistas del Eladio Rosabal Cordero.

Por su parte, la estructura media del Cartaginés sufría de osteoporosis, una enfermedad que no tiene cura. Y esto no cambió en el segundo tiempo.


Más bien, el arranque de la segunda mitad, con Leandrinho sustituyendo al lesionado Porras, fue el último clavo en el ataúd de los brumosos. Al 5', con un remate virulento desde fuera del área, Leandro Barrios colocaba al Herediano en su quinta final de los últimos torneos cortos y a Cartago en el lugar que le corresponde a un equipo que llegó con 17 puntos de diferencia del líder.

Este lunes , en el Morera Soto, se define el contrincante del Club Sport Herediano en la final.

Fotografía: Club Sport Herediano