Madrugar en Tibás

Saprissa jugó de local frente a una Liga Deportiva Alajuelense que lo superaba holgadamente en la estadística del Torneo de Invierno. Pero en las semifinales parten del principio de tabula rasa, hoy se empezaba de cero.

En un estadio que dejaba ver zonas deshabitadas (al ojímetro: el estadio se llenó a un 75% de su capacidad), los equipos salieron a protagonizar un primer tiempo que abusó de la cautela y la especulación. Porfirio López y Alexander Robinson como capitanes de los manudos y morados, respectivamente.

Una primera parte sin emociones, sin aceleraciones cardíacas. Salvo algunas entradas que logró el Saprissa por la derecha en pies de Estrada y Jordan, y unos minutos en los que el Allen Guevara despertó en el ataque rojinegro, todo fue un juego con bola pesada en los tres cuartos de cancha que excluyen las porterías.

El planteamiento táctico de la LDA parecía responder a la premisa de la “ventaja deportiva” que les daría, con dos empates, el pase a la final. El de Saprissa no se entendía muy bien porque el empate no les beneficiaba desde ninguna óptica.


Terminaban los primeros 45 minutos de un partido trabado, sin lubricación.

En el segundo tiempo empezó el fútbol. Y el fútbol fue del Deportivo Saprissa. Rónald González cambió a un Mauricio Castillo que jugó de fantasma en la primera mitad por Diego Madrigal quien, junto con el otro cambio posterior, Deyver Vega, le aportaron, intravenosamente, peso al ataque de lo locales.

En segundo fue, además, el tiempo de Juan Bustos Golobbio. A falta de un Yeltsin Tejeda que sigue doliéndole al cerebro del Saprissa, Golobbio se enchufó en los segundos 45” y marcó la diferencia.

De hecho, véanlo desde la media cancha, conectando un pase teledirigido al recién ingresado Deyver Vega. El balón le llega a los pies, Veg se corre hacia la derecha robándole madrugando a la zaga manuda, enfrenta a Pemberton y, zurdo, la coloca con derecha al palo contrario. El estadio explota, ¿hace cuánto no golpea primero el Saprissa en un Clásico?


La Liga no supo reaccionar, incluso parecía que el DT prefería quedarse con un 1 a 0 que arriesgarse a buscar el empate.

Fue Saprissa quien siguió buscando el gol y Estrada en dos oportunidades y Martínez en una, dejaron escapar el chance de aumentar la ventaja sobre los alajuelenses.

Una cosa hay que anotar: al 55”, Allen Guevara se hizo expulsar como si fuera un jugador adolescente. Esa expulsión la resintió Alajuela cuando se vio por debajo en el marcador. Parte de la derrota cae en los hombros de un jugador que puede que haya jugado su último partido del campeonato.

Pero la otra parte de este marcador es solo del Saprissa que jugó para ganar.