Manifestaciones anti Copa en Brasil se desinflan a tres meses del puntapié inicial

Una manifestación convocada en todo Brasil contra la Copa del Mundo, que arranca en menos de tres meses, reunió a escasas 600 personas entre Sao Paulo y Río de Janeiro.

En Sao Paulo, una metrópoli de 11 millones de habitantes, la manifestación congregó a unas 500 personas, quienes bloquearon un sentido de la neurálgica avenida Paulista.

"¡No va a haber Copa! o ¡Fuera FIFA!", eran las consignas que se repetían.

"Se gastaron mucho dinero en esa Copa. Están construyendo estadios faraónicos y la educación es un desastre. Lo único que vemos es escándalo tras escándalo. Yo adoro el fútbol, pero Brasil no está preparado para un Mundial", dijo Andre Benedeti, un estudiante de 21 años.

"Vamos a ocupar todos los estadios de Brasil. Activistas compraron boletos para entrar a los campos y ocupar la gramilla", alertó un joven de 25 años, quien se identificó como "333".

Más realista, Regiane, de 27 años, dijo: "sé que la Copa se va a realizar, pero le quiero decir al gobierno que no somos marionetas".

La movilización, convocada por redes sociales, esperaba reunir a miles de personas en todo el país.

Estas manifestaciones no han logrado equiparar el movimiento espontáneo que sacudió las calles de todo Brasil durante la Copa Confederaciones, en junio pasado. Al menos un millón de personas salieron a protestar entonces en reclamo de mejores servicios de salud, educación y transporte, y de castigos más severos a los corruptos. Desde entonces, las manifestaciones perdieron convocatoria y ganaron intensidad con actos de vandalismo convertidos en una constante de estas movilizaciones.

Este jueves, las manifestaciones se desarrollaban de forma pacífica, aún con la presencia de radicales Black Blocs, que como siempre marcharon de negro y con los rostros cubiertos.