Marca Japón

Japón 2 - España 0

Goles: Meika Nishida (5”), Fuka Kono (79”)

La Selección de Japón cruzó a paso de tambor las fechas de la Copa Mundial Femenina Sub17. Un equipo sólido, regido por una mentalidad de grupo más que en la individualidad, rápido en la ofensiva, incisivo en la defensa (permitió un solo gol) y con una notable capacidad para leer a sus rivales. No hay lugar para la duda, la selección de las japonesas se lleva un trofeo que sólo puede tener su nombre.

España y Japón se habían enfrentado ya en la primera ronda, con una victoria de 2 a 0 a favor de las japonesas. Apenas arrancaba el partido y las japonesas se movían en el territorio español, un remate globeado de Matsubara pegó en el horizontal y Nishida entró a convertir el rebote en gol.

A los 5”, las chicas de la Selección de España empezaban a jugar cuesta arriba. No perdieron la compostura y se fueron adueñando del balón. Apelaron a su característico juego a ras de suelo y toque inmediato, el tiqui-taca. Por primera vez en el torneo, las japonesas no dominaban la posesión de la pelota. Por Falcón y García pasaba buena parte del fútbol de las españolas. Y eso lo notaron, en veloz reacción, las japonesas. Endo por un lado y Miyagawa por otro, no tardaron en dificultarle el juego a las ibéricas.

Hubo poco fútbol de vértigo. La acción se concentró lejos de las porterías de Elena de Toro y Mamiko Matsumoto. Las españolas tenían el balón, las japonesas esperaban, medían y, de súbito, arrancaban en ataque.

No fue el más vistoso de los partidos de este campeonato. Quizás por la naturaleza del mismo, se jugaba una final de campeonato mundial. Se ralentizó el juego, se concentró en las zonas de la cancha más alejadas del gol. Con pocas entradas y contados tiros de esquina, España no pudo aprovechar a sus jugadoras de mayor estatura. Y empezaba a germinar la semilla de la ansiedad.

El segundo tiempo no presentó mayores cambios. Algunos pasajes de emoción sobre todo para las japonesas en pies de Hasegawa y Kobayashi, negados por los reflejos de la guardameta Elena de Toro.

Había entrado de cambio por una lesión de Endo, y al minuto 79, enfrentando con gran control a la guardameta española, Fuka Kono terminaba de sellar el triunfo de la Selección de Japón. Un 2 a 0 a esa altura, frente a un equipo que no mostraba recursos para anotarles, era (y fue) ponerle candado al partido.

Terminó el encuentro y el campeonato. El desempeño de la Selección de Japón no admite dudas. Las chicas de España perdieron frente a un gran equipo.