Más del 95% de habitantes de Crimea votó a favor de anexión a Rusia, según resultados preliminares

Crimea votó este domingo por abrumadora mayoría a favor de la reunificación de esta península ucraniana a Rusia, en un referéndum denunciado por Kiev y por Occidente.

El 95,5 por ciento de los electores se inclinó por la anexión, dijo el presidente de la comisión electoral local Mikhailo Malychev, tras el escrutinio de un 50 por ciento de la votación.

Tras la divulgación de los primeros resultados, miles de ucranianos salieron a las calles de Simferopol y Sebastopol a festejar.

El primer ministro de Crimea, Sergueii Axionov, saludó de inmediato una decisión "histórica".

"Gracias a todos los que participaron en el referéndum y expresaron su opción. Ahora hemos tomado una decisión muy importante que entrará en la historia", declaró Axionov en Twitter.

Añadió que "el Parlamento de Crimea se reunirá el lunes en sesión extraordinaria para adoptar una candidatura oficial a la integración a la Federación de Rusia". Incluso, una delegación oficial del Parlamento se trasladará a Rusia, agregó, sin precisar el objetivo de su visita.

La Casa Blanca rechazó inmediatamente los resultados del referéndum y criticó las acciones "peligrosas y desestabilizadoras" de Moscú.

"Este referéndum es contrario a la Constitución de Ucrania y la comunidad internacional no reconocerá los resultados de esta votación realizada bajo amenazas de violencia por parte de la intervención militar rusa", expresó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

El referéndum, presentado como un ejercicio de democracia popular por las autoridades separatistas y por Moscú, se desarrolló en presencia de miles de soldados rusos que controlan la región desde hace dos semanas junto a las milicias separatistas.

El presidente ruso Vladimir Putin manifestó en conversación telefónica con la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, que "respetará la elección de los habitantes de Crimea" y repitió que el referéndum respetaba el derecho internacional.

Horas antes de conocerse los primeros resultados, la Unión Europea condenó oficialmente el referéndum, al que calificó de "ilegal e ilegítimo", y anunció que se decidirán sanciones el lunes.

Mientras, Putin y Obama se pusieron de acuerdo en la necesidad de buscar juntos soluciones para estabilizar Ucrania.

Las autoridades secesionistas llegaron al poder en Simferopol tras la destitución en Kiev, el 22 de febrero pasado, del presidente prorruso Viktor Yanukovich.

Crimea fue históricamente parte de Rusia hasta que la Unión Soviética la cedió a Ucrania en 1954, por decisión de Nikita Jrushchov. Sin embargo, Moscú mantuvo en el puerto crimeo de Sebastopol la base de su flota en el Mar Negro.

La población es en su mayoría rusohablante y favorable a la incorporación a Rusia. Al contrario, las minorías ucraniana y tártara, que representan el 37 por ciento de la población, pidieron boicotear el referéndum.

El millón y medio de votantes de Crimea debían optar entre "la reunificación con Rusia como miembro de la Federación Rusa" o la vuelta a un estatuto de 1992, que nunca fue aplicado, que da una autonomía más amplia a la región.

Mantener el estatus actual dentro de Ucrania no formaba parte de las opciones.

El ministro de Defensa interino de Ucrania, Igor Teniuj, anunció este domingo que Rusia aceptó levantar el bloqueo de las bases militares de Ucrania en Crimea hasta el próximo 21 de marzo.

Estas bases, que hasta ahora estaban bloqueadas por las fuerzas rusas o prorrusas y cuyo abastecimiento se había vuelto difícil, podrán reconstituir sus reservas durante este lapso de tiempo, indicó el ministro.

Teniuj agregó que las tropas ucranianas en Crimea seguían en estado de alerta, pero que sobre el terreno la situación era calma.

En cambio, la tensión parecía intensificarse en el este de Ucrania, donde manifestantes prorrusos penetraron en las sedes de la fiscalía y de los servicios especiales (SBU) en la ciudad rusohablante de Donetsk, tras una manifestación en favor de la anexión de Crimea a Rusia.

Los manifestantes asaltaron los dos edificios sin encontrar gran resistencia de parte de las fuerzas de seguridad. Reclaman la liberación de su líder, el autoproclamado "gobernador" Pavlo Gubarev.

En este contexto, el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, pidió a la OSCE el envío urgente de observadores en el "este y el sur de Ucrania" incluido en Crimea.

"Su mandato debe extenderse al este y al sur de Ucrania, incluida Crimea", declaró Yatseniuk, según un comunicado del gobierno. "Espero que esta decisión se vote durante una reunión extraordinaria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

El gobierno ucraniano no ha cesado de repetir que el referéndum en Crimea es "ilegal" y "anticonstitucional" pero no tiene medios para oponerse a él.

Los países occidentales han calificado de "ilegítimo" el referéndum. También advirtieron que el resultado no será reconocido a nivel internacional y que están dispuestos a aplicar sanciones a Rusia.