Mascotas recibieron "la bendición" en tradición madrileña

Decenas de mascotas asistieron a la iglesia en el barrio madrileño de Chueca. La visita es parte de una tradición anual en la que reciben la bendición del patrón de los animales: San Antón.

Los dueños de los animales esperan que sus compañeros "estén cuidadas por el de ahí arriba", dice Álvaro López, un modelo de 21 años, mientras le da de comer a su coatín marrón, un animal similar a un mapache, de hocico alargado y una cola listada marrón y negra.

Dos largas colas rodean la parroquia, una para que los animales reciban su bendición y otra para comprar los tradicionales panecillos de San Antón, de los que cuenta la leyenda que se guardan "para que así no falte el pan en casa", explica el padre Manuel, de 70 años.

Como todos los años, hasta la iglesia de San Antón se ha acercado Juan Acosta con sus dos pequeñas perritas 'yorkshire', vestidas con chubasqueros hechos a su medida para que reciban la bendición.