México saca pecho

Brasil 0 - México 0

Un empate a cero que sabe a triunfo para la Selección de México. El estadio Castelao, Fortaleza, el mismo donde "La Sele" derrotó a Uruguay, sigue siendo escenario favorable para equipos de la Concacaf.

Este martes por la tarde, el Tri, alentado por unas graderías que a ratos perecían de mayoría mexicana, supo neutralizar, sostener, atacar y estuvo a punto de hincar a una selección brasileña que todavía no muestra cómo podría ganar esta Copa.

Eso era lo primero que había que decir.

Lo segundo es esto: Francisco Guillermo Ochoa Magaña, Memo Ochoa, hijo de Guadalajara, es el -por lo menos hasta hoy- mejor portero del Mundial Brasil 2014.

Merece mención también el árbitro turco Cuneyt Cakir, quien en buena parte del partido permitió el juego violento sin inmutarse como quien diera a entender que eso en-Turquía-no-es-falta. Mexicanos y brasileros repartieron lima parejo hasta que el Cakir sospechó que aquello podía terminar con el camión de los bomberos entrando a Castelao.

Hay que repetir que por los cánticos en las gradas y particularmente por el multitudinario e idiosincrático “puuutoos” en las gradas en cada saque de puerta en Brasil, el Castelao podía pasar por casa del Tri. Así empezó el partido, así la canarinha estuvo apenas por encima de los mexicanos en el porcentaje total de posesión de la pelota y de remates a marco.

Por pasajes, el Tri se inclinó sobre el territorio de los locales. Varias veces, Herrera y Vázquez llamaron al marco de Julio César desde otro código de área. Gio Dos Santos y el Cepillo Peralta pusieron a la zaga brasileña a ganarse el sueldo.

Por su parte, Brasil, con lo que tiene, se empleó a fondo. Y demostró que lo que tiene no es suficiente para los sueños de grandeza de este Mundial. Neymar, ni nadie, puede echarse el ataque al hombro. Corrió, sudó, pegó y le pegaron. También saltó como poseso para superar a Rafael Márquez y cabecear un balón que Ochoa, el gran Memo Ochoa, sacó de la línea de gol en la que fue quizás la mejor jugada del partido.

Ochoa repitió protagonismo en varias ocasiones más. El Maza Rodríguez le negó, en el corazón del área, un gol a Thiago Silva. México se hacía grande mientras Brasil empezaba con el monólogo interior.

Las última jugada de peligro del encuentro estuvo en pies de Raúl Jiménez, quien entró de cambio en el 84”. Un remate de alto octanaje que selló la gran actuación de los mexicanos ante el pentacampeón, local y uno de los favoritos a ganar la Copa (aunque todavía no se sepa bien con qué).

Videos: AFP.