Migrantes buscan nuevas rutas hacia Europa occidental tras cierre de frontera húngara

Crisis​Por Hungría han pasado 200 mil personas en lo que va del año, pero el cierre de sus fronteras ha obligado a a los migrantes a buscar rutas alternativas

Grupos de migrantes procedentes de Serbia empezaron a entrar este miércoles en Croacia para seguir hacia Europa occidental, una ruta alternativa tras la decisión de Hungría de cerrar sus fronteras.

En el sur del continente, miles de personas seguían intentando llegar a Grecia desde Turquía pero por vía terrestre, para evitar embarcarse en una peligrosa travesía por mar que ya ha dejado numerosas víctimas.

Hungría, el principal país de tránsito hacia Europa occidental, decidió el martes cerrar sus fronteras, obligando a los migrantes a buscar otras rutas. Además de construir vallas en sus fronteras con Serbia y Rumanía, el gobierno del conservador Viktor Orban aprobó el martes una nueva legislación que condena a hasta cinco años de prisión a los inmigrantes que entren ilegalmente.

La policía de Tovarnik, en el este de Croacia, confirmó esta mañana la llegada de al menos 181 migrantes que venían de Serbia.

"Hungría ha cerrado su fronteras, por eso hemos venido a Croacia, no tenemos elección", explicó uno de ellos, Waqar, un paquistaní de 26 años.

Los migrantes fueron interceptados por la policía croata después de haber cruzado la "frontera verde" (a través del campo) y fueron llevados a Tovarnik para ser registrados y recibir cuidados.

La presidenta de Croacia, Kolinda Grabar, convocó un consejo de seguridad nacional para hablar de la crisis migratoria mientras que el primer ministro Zoran Milanovic aseguró que su país no impedirá su paso.

En Turquia, los refugiados, en su mayoría sirios, siguen intentado llegar a Grecia pero buscan rutas terrestres para no arriesgarse a morir en el mar en embarcaciones frágiles.

Centenares de personas llegaron el martes a la estación de autobuses de Estambul con la esperanza de llegar a Edirne, una ciudad de noroeste de Turquía junto a la frontera griega, donde cerca de mil refugiados espera poder cruzar.

Otros decidieron ir a pie con sus hijos y sus mochilas para recorrer los 250 kilómetros que separan Estambul de Edirne.

La determinación de los migrantes que huyen de los conflictos en Siria, Afganistán o Irak ha puesto a prueba a los países europeos, divididos sobre cómo hay que acogerlos. En lo que va de año han llegado cerca de 500.00 migrantes al continente.

Alemania criticó a sus socios de la Unión Europea tras el fracaso de una reunión sobre la cuestión y el martes la canciller alemana Angela Merkel, junto a su homólogo austriaco Werner Faymann, pidió una cumbre extraordinaria.

El objetivo de Bruselas y Berlín es crear un sistema obligatorio de cuotas para repartirse 120.000 refugiados, algo a lo que son reacios los países del este como Hungría, la República Checa, Polonia, Eslovaquia y Rumanía.

Desbordada por la llegada de miles de refugiados, que podrían alcanzar un millón de personas en 2015, Alemania anunció el domingo el restablecimiento de los controles en sus fronteras, como también hicieron poco después Austria, Hungría, Eslovaquia y la República Checa.