Miles de cazadores de eclipses viajaron al Ártico para apreciar maravilla de la naturaleza

Fenómeno​Para el próximo eclipse solar total, Europa deberá esperar hasta 2026

Miles de cazadores de eclipses llegados desde distintas partes del mundo, viajaron a las Islas Feroe -territorio autónomo danés situado al norte del Reino Unido- y a Noruega, a 1.300 kilómetros del polo Norte en medio del Ártico, para ver el espectáculo.

En Svalbard, que acaba de salir de cuatro meses de noche polar, el ataque a un turista checo el jueves no disuadió a los curiosos. Locales y visitantes pudieron ver el día convertirse en noche durante aproximadamente dos minutos y medio.

Las poblaciones de Europa, el noroeste de África y de Asia y Oriente Medio esperaban contemplar a placer el fenómeno, pero en la mayoría de los casos fueron las nubes y no la luna las que escondieron al astro rey.

A mucha gente residente en el Reino Unido, España o Francia se les aguó la fiesta, y solo algunos privilegiados pudieron sortear las nubes y contemplar desde un avión el "sol negro".

Un eclipse solar total es cuestión de distancia y alineación: es necesario que la luna se intercale con el sol en un eje perfecto y a una distancia lo suficientemente próxima de nuestro planeta como para que el diámetro aparente del satélite sobrepase al del astro rey, tapándolo completamente.

Por casualidad, el eclipse coincide con el equinoccio de primavera, cuando el sol pasa del hemisferio sur al hemisferio norte, así como con la "Superluna" (luna llena en perigeo, el punto en que el satélite se halla más próximo a la Tierra).

La alineación entre la Tierra, la luna y el sol se verá seguida de grandes mareas el sábado en las costas del Atlántico, el canal de la Mancha y el mar del Norte.

Para el próximo eclipse solar total, Europa deberá esperar a 2026.