A 40 años de su estreno, la mítica 'The Rocky Horror Picture Show' se niega a envejecer

Culto​La cinta es una comedia musical que parodia las películas de ciencia ficción, terror y serie B

Fue un fracaso comercial cuando se estrenó, en 1975, pero 40 años después, la película The Rocky Horror Picture Show encontró su lugar en la Historia: es la cinta que más ha durado en cartelera.

Dirigida en 1975 por Jim Sharman y basada en el musical que, dos años antes, escribiera Richard O'Brien, este film "de culto" sigue proyectándose en decenas de cines alrededor del mundo. La pregunta es por qué.

¿Por el talante de sus personajes? ¿Por su contagiosa celebración? ¿Por las interpretaciones musicales de Meat Loaf? Quizá su éxito pueda atribuirse a más de una causa.

La historia del cine difícilmente registre protagonistas más extravagantes –todos embutidos en una misma cinta– como el científico-travesti Doctor Frank-N-Furter (Tim Curry) o los novios más proclives al amor libre, como son Brad Majors (Barry Bostwick) y Janet Weiss (Susan Sarandon).

El argumento se centra en la aventura de una joven pareja que, tras averiarse su automóvil en una noche de tormenta, llega a una peculiar mansión, que resulta ser el castillo del Dr. Frank N Furter. El connotado científico, que a pesar de la lluvia lleva unos lujosos ligueros negros, celebra una gran fiesta por el nacimiento de su última creación: un hombre perfecto, rubio y musculoso llamado Rocky Horror.

Estrenada en el Royal Court Theatre de Londres, The Rocky Horror Picture Show se ha convertido en un clásico del cine gay, trans, kitsch y glam que se regodea en una estética extravagante y underground, muy subversiva y totalmente precursora. Le sobra humor, pero nunca espectadores.

La crítica internacional ha reflexionado mucho al respecto, considerándola un auténtico fenómeno cultural, del que nuestro país logró pasar de largo: en Costa Rica, esta mítica película nunca llegó a estrenarse.