Choque de agujeros negros hace 1.300 millones de años permite detectar ondas gravitacionales previstas por Einstein

anuncioOndas lanzadas en todas las direcciones llegaron a la Tierra el pasado 14 de setiembre.

En un hito para la física y la astronomía, científicos de varios países anunciaron este jueves haber detectado en forma directa las ondas gravitacionales, curvaturas del espacio-tiempo que fueron previstas por Albert Einstein hace un siglo.

Dos agujeros negros chocaron entre sí hace unos 1.300 millones de años. El cataclismo lanzó esas ondas en todas direcciones hasta que llegaron a la Tierra el pasado 14 de septiembre, donde fueron captadas por instrumentos instalados en Estados Unidos, informaron científicos durante una conferencia de prensa en Washington.


Estas ondas fueron presentadas conceptualmente hace 100 años por Albert Einstein, el célebre físico, como una consecuencia de su teoría de la relatividad general.

Einstein describe la gravedad como una deformación del espacio. Las masas, como el Sol por ejemplo, curvan el espacio. Un poco como cuando alguien se sube en una cama elástica.

Si las masas son pequeñas, la deformación es débil (una uva en una cama elástica no la altera). Si las masas son grandes, la deformación es importante (una persona sobre una cama, deforma la tela elástica).

Si las masas se desplazan y tienen una aceleración, esas deformaciones se desplazan y se propagan a través del espacio, formando ondas gravitacionales.

Para ilustrar esas oscilaciones se emplea a menudo la imagen de las ondas que se propagan en la superficie de un lago cuando se arroja una piedra. Cuanto más lejos, la onda se va debilitando.

Las ondas gravitacionales son producidas por fenómenos astrofísicos violentos como la fusión de dos agujeros negros o la explosión de estrellas masivas.

Las otras son muy minúsculas como para que podamos observarlas. Pero nos rodean sin que seamos conscientes de ello y sin consecuencias para nosotros.