Municipalidades gastaron menos de ¢50.000 por habitante en el 2015

#vozyvoto2016​Los 81 ayuntamientos ejecutaron ¢228.543 millones el año pasado, una cifra que representó una baja del 34% con respecto al gasto del año 2014.

Si el presupuesto ejecutado en 2015 por las 81 municipalidades se divide entre los 4,8 millones de habitantes del país, el promedio gastado por persona asciende a ¢47.300.

Esa repartición de recursos es un 35% (¢25.730) inferior a la del año 2014, cuando las alcaldías gastaron en promedio ¢73.030 por habitante.

En comparación, ambos montos son inferiores al costo promedio de los útiles y uniformes necesarios para que un niño de primaria comience el curso lectivo 2016, que es de ¢73.800, de acuerdo con cifras del Ministerio de Economía.

Los datos surgen de un análisis de la información contenida en el Sistema de Información sobre Planes y Presupuestos (SIPP) de la Contraloría General de la República.

En este sistema informático, las instituciones públicas deben reportar cada trimestre al ente contralor sus ingresos y gastos (proyectados y ejecutados).

Los datos utilizados para este análisis se sustrajeron el 12 de enero del SIPP. El plazo para que los municipios realicen la liquidación final de 2015 concluye el 15 de febrero, por lo que algunos gobiernos locales podrían estar aún ejecutando cambios en sus resultados financieros.

En el 2015, las municipalidades del país invirtieron ¢228.543 millones en gastos administrativos (pago de salarios, vacaciones y compras de suministros) y en actividades como arreglo de calles, recolección de basura y limpieza de las calles. Este monto equivale a menos del 1% del Producto Interno Bruto.

En el 2014, el presupuesto ejecutado por las municipalidades fue un 34% más alto: ¢346.019 millones.

Si se observan la ejecución presupuestaria por alcaldía, la lista de ayuntamientos que más gastan por habitante la encabezan tres gobiernos locales del Gran Área Metropolitana (GAM): Belén (¢184.232), Escazú (¢170.090 ) y San José (¢113.015). Este grupo también está compuesto por seis municipios de la zona rural: Garabito, Abangares, Limón, Dota, Hojancha y Nicoya.

alcalde de belén, horacio ALvARAdO

El alcalde de Belén, Horacio Alvarado, explicó que las finanzas se han visto favorecidas por una mejor recaudación. En este cantón, ayuda el uso de un recibo único para el pago de impuestos y servicios que obliga al ciudadano a pagar de manera puntual y periódica.

En cuanto a la ejecución del gasto, Alvarado considera que los favorece el uso de un sistema informático que permite dar seguimiento a las tareas y ejecución presupuestaria casi en tiempo real.

En el 2014, Belén ocupó el segundo puesto entre los ayuntamiento con más gasto por habitante.

Entre los municipios rurales que son parte del grupo de mayor gasto por habitante, destaca el caso de los cantones de Hojancha y Dota cuya población es inferior a los 8 mil habitantes y cuyos presupuestos figuran entre los más bajos.

Hojancha gastó casi ¢73.920 por habitante el año pasado, muy por encima del promedio de ¢47.300, con un total ejecutado, al 12 de enero anterior, de ¢573 millones. El alcalde de ese cantó guanacasteco, Eduardo Pineda, comentó que el gasto refleja la inversión en infraestructura vial que se ha venido realizando en la zona.

“Es lo que la gente pide”, explicó Pineda que buscará su relección este 7 de febrero. Hojancha presentó en las elecciones municipales del 2010, el nivel más bajo de abstencionismo del país: solo tres de cada 10 de sus habitantes se abstuvieron de acudir a las urnas.

En tanto, el ayuntamiento de Dota ejecutó ¢82.750 por ciudadano. El alcalde de ese cantón, Leonardo Chacón, dijo que el desarrollo de caminos fue prioridad ante la necesidad de los productores de naranja que deben sacar la fruta de la zona. Chacón aspirará a reelegirse este domingo.

Por otra parte, la lista de municipios con menor gasto por habitante la encabeza el ayuntamiento de Alajuelita, que apenas gastó ¢12.520 por habitante del presupuesto municipal del 2015, es decir, ¢35.110 menos que el promedio nacional.

El alcalde de Alajuelita, Víctor Hugo Echavarría, expresó que el cantón tiene una alta densidad poblacional (87.734 habitantes), con un nivel socioeconómico bajo y en una zona que carece de actividad económica propia.

Alajuelita es el décimo cuarto cantón más poblado del país y su Índice de Desarrollo Social Cantonal es de 59,4 según el Ministerio de Planificación.

En este grupo también se encuentran las municipalidades de Los Chiles, Aserrí, Guácimo, Sarapiquí y Desamparados.

Ahora se preguntará, ¿el gasto municipal por habitante da abasto o es insuficiente para satisfacer las necesidades locales de la población?

Daniel García, director ejecutivo Demuca, destacó que los recursos municipales son escasos y están muy por debajo de los fondos que disponen las instituciones del Gobierno Central para llevar a cabo sus proyectos y programas.

Demuca es una organización que financia la cooperación española para apoyar a los gobiernos locales de Centroamérica y el Caribe.

El ingreso de los ayuntamientos proviene de la recaudación del impuesto sobre bienes inmuebles y el pago de servicios de recolección de basura, aseo de vías, así como el traslado de fondos provenientes de leyes específicas como el impuesto a los combustibles que se invierten en la reparación de caminos.

El tema presupuestario se agrava, según García, con las asimetrías de desarrollo social y económico entre los cantones, ya que algunos poseen una alta densidad poblacional y una actividad económica e inmobiliaria limitada para recaudar fondos. Tal es el caso de Alajuelita.

“Se necesita una mayor cooperación entre las municipalidades a favor de las economías de escala, así como una mejor ejecución de la política pública para agilitar el traslado de recursos por parte de las instituciones que disponen de más”, indicó el director ejecutivo Demuca.

Mejor ejecución

El análisis de los datos financieros reportados por las municipalidades ante la Contraloría a enero 2016 también revela que cuatro cantones cerraron el año con déficit, es decir, gastaron más dinero del que recibieron en el año 2015.

Estos ayuntamientos son Turrubares, Dota y San Mateo, cuyo déficit es de 37%, 22% y 7% del presupuesto ejecutado, respectivamente.

El alcalde de Dota, Leonardo Chacón, explicó que los números rojos son un reflejo de una baja recaudación. A pesar de ello, este es uno de los ayuntamientos que más gasto per cápita reportó.

“Recuerde que más del 80% del territorio del cantón son zonas protegidas. Tenemos la Reserva Forestal Los Altos, el Parque Los Quetzales y la Reserva Biológica Cerro Vuelta. Sobre ese territorio no recibidos ingresos, pero tenemos que sacar de nuestros recursos para protegerlos”, dijo.

En contraste, un grupo de 24 municipalidades invirtieron menos de lo que tenían presupuestado gastar el año pasado.

La Contraloría ha explicado esta situación financiera debido a cuatro factores: una mejora en la recaudación, ahorros, empréstitos y giros de fondos de terceros que entran retrasados a las arcas de la municipalidad.

No obstante, otros factores también influyen en la ejecución de los recursos municipales. Este es el caso del alcalde de Liberia, Luis Gerardo Castañeda, que justificó que la municipalidad que dirige es la que más superávit (206%) presentó al cierre del año pasado. Ejecutó ¢2.558 millones y guardó ¢5.281 millones.

En el grupo que dejaron congelados recursos también se encuentran la municipalidad de Barva con un 166% de superávit del presupuesto ejecutado, seguido de Orotina con un 164% y Alajuela con un 161%.

Para Daniel García, de Demuca, la optimización y planificación del gasto por parte de las municipalidades debe ser una prioridad para aprovechar recursos que son escasos.

Por ello, insistió que las alianzas estratégicas entre regiones y una mejora de la política para hacer efectiva la legislación existente son claves en un proceso que llevaría a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.