Mutilación genital femenina persiste tras un siglo de lucha

Millones de niñas en todo el mundo aún están amenazadas por la mutilación genital: una práctica destinada a la eliminación de tejido de cualquier parte de los genitales femeninos por razones culturales, religiosas o cualquiera otra no médica.

Tras un siglo de luchas por detener esta práctica, cada 6 de febrero se celebra el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, gracias a un acuerdo de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Tomado el 20 de diciembre de 2012, este acuerdo exhorta a los Estados, el sistema de las Naciones Unidas y a la sociedad civil a celebrarlo.

En los 29 países de África y Medio Oriente, donde se concentra esta práctica, más de 125 millones de niñas y mujeres han sufrido la mutilación.

De acuerdo con la oficial de Género del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Mercedes Álvarez, se calcula que, para el año 2030, más de 86 millones de niñas en todo el mundo tienen posibilidades de sufrirla.

oficial de género del unfpa, mercedes álvarez

Álvarez explicó que se han logrado avances en algunas comunidades y países: Uganda, Kenia y Guinea-Bisáu hace poco adoptaron leyes que penalizan esta práctica.

La pérdida casi total de sensibilidad es la principal consecuencia para las afectadas, además del trauma psicológico. Hay mujeres que mueren desangradas o por infección en las semanas posteriores a la intervención, ya que se realiza casi siempre de manera rudimentaria.

Otros países han adoptado programas culturalmente sensibles, orientados a cambiar las normas sociales y, con frecuencia, convocan la participación de los ancianos, los hombres y los niños de la comunidad.


OFICIAL DE GÉNERO DEL UNFPA, MERCEDES ÁLVAREZ

La importancia de promover el fin de esta práctica fue puesta de manifiesto en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el 2012.

Además, la convocatoria para una rápida acción fue reiterada en la última Conferencia Internacional sobre la Mutilación Genital Femenina que se celebró en Roma en el mes de octubre de 2013, organizada por el UNFPA y UNICEF.