NASA fracasó en nuevo intento de desplegar paracaídas supersónico gigante

prueba​Globo intenta simular aterrizaje de naves en Marte

La NASA fracasó por segunda vez este lunes en su intento por desplegar un paracaídas supersónico gigante fabricado para hacer aterrizar naves espaciales que transporten humanos al planeta Marte.

El paracaídas que sostenía un globo de helio enorme con un platillo volador se desplegó "parcialmente", dijo la NASA. Un barco está encargado de recuperar la caja negra para entender las causas de lo sucedido.

Se trató de la segunda prueba de esta tecnología. En el primer intento, en junio de 2014, el paracaídas se rasgó durante el descenso. La NASA entonces modificó su diseño.

Como la atmósfera de Marte no es muy densa, cualquier paracaídas destinado a suavizar la caída de una nave espacial pesada y que va a gran velocidad tiene que ser particularmente sólido.

La NASA comenzó a probar esta tecnología en 1976 cuando envió su misión Viking con dos robots a Marte. Pero como el objetivo es trasladar astronautas al planeta rojo hacia 2030, la agencia espacial necesita paracaídas de nueva generación, con tecnología más avanzada, que permitan a naves más grandes posarse con suavidad.

El vehículo utilizado para esta prueba, el platillo volador, pesaba poco más de tres toneladas, es decir dos veces más de lo que pesan las naves de la NASA que de hecho son capaces de tocar suelo marciano.

El paracaídas (llamado "Low-Density Supersonic Decelerator", o LDSD) es descrito por la agencia como "el mayor jamás desplegado". Tiene 30 metros de diámetro y su objetivo es "reducir la velocidad de entrada del vehículo de Mach 2 a una velocidad subsónica".

Fotografía: NASA