Nave Progress se desintegrará en la atmósfera en las próximas horas, luego de que Rusia perdiera su control

Aeroespacial​Cada año, tres o cuatro cargueros Progress salen hacia la ISS para llevar material

El carguero espacial no tripulado Progress, en caída libre en el espacio después de que los operadores rusos perdieran su control hace una semana, se desintegrará entre la noche del jueves y la madrugada del viernes, anunció la agencia espacial rusa Roskosmos.

"La nave se desintegrará completamente al atravesar las capas de la atmósfera y sólo algunos pequeños fragmentos llegarán a la Tierra", agregó.

Se desconoce el lugar exacto donde caerá la nave, pero casi la totalidad de las naves espaciales de este tipo se desintegran en la atmósfera o caen en los océanos, que ocupan la mayor parte de la superficie terrestre.

Según Roskosmos, el descenso de la nave Progress M-27M hacia la Tierra no debería diferenciarse del de una nave bajo control. Rusia lanza cada año entre tres y cuatro cargueros espaciales para enviar suministros a la Estación Espacial Internacional (ISS).

El 28 de abril, unas horas después de que despegara, el Progress, que debería haber llegado seis horas después a la ISS para abastecerla, dejó de responder a los ingenieros rusos y comenzó a tener reacciones incontrolables.

Se ha encargado a una comisión de investigación que establezca las circunstancias del incidente, que parece haberse producido en el momento de la separación entre la nave y el cohete, consideró el vicepresidente de Roskosmos, Alexandre Ivanov.

La pérdida de este carguero tendrá un coste de cerca de 500 millones de euros pero no pone en peligro a la tripulación de la ISS, que dispone de reservas para varios meses.

Una nave con suministros Dragon, de la sociedad estadounidense SpaceX, debería llegar a la ISS a partir del 19 de junio.