Negros y mulatos ticos tienen menos acceso a educación y trabajo que blancos y mestizos

Si usted es parte del 7,8 por ciento de la población costarricense que se autoidentifica como afrodescendiente, probablemente tenga menos acceso a la educación y al trabajo que las personas blancas y mestizas, que reúnen al 83,6 por ciento de los habitantes.

Si usted es negro o mulato y vive en una zona rural, su situación se empeora.

Esas fueron las conclusiones a las que llegó el informe “Situación socioeconómica de la población afrodescendiente de Costa Rica, según datos del X Censo Nacional de Población y VI de Vivienda 2011”, dado a conocer este martes por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El análisis reveló que las personas mulatas y negras que viven en zonas urbanas tienen un promedio de escolaridad de 8,3 años. En la periferia del país, esa cifra cae a 5,9 años.

En cambio, la población blanca y mestiza alcanza 9,3 años en el área urbana y 6,5 años en la rural, según explicó la coordinadora Proyecto Regional “Población afrodescendiente de América Latina II” de esa entidad, Silvia García Savino.

coordinadora informe, silvia garcía savino

El informe reveló que sólo once de cada 200 hombres afrodescendientes en el país tiene un empleo de nivel profesional o científico, mientras casi seis de cada diez se dedica a labores de baja o nula calificación como producción artesanal, la operación de maquinaria y ensamblaje.

El trabajo asalariado es el que prevalece en esta población, al concentrar a 7 de cada 10 hombres y 12 de cada veinte mujeres. El trabajo independiente le da de comer al 23,3 por ciento de esa población masculina y a un 14,5 por ciento de la femenina. Un 15,5 por ciento de las mujeres afrodescendientes trabajan como empleadas domésticas.

De acuerdo con García, tener empleo no necesariamente le permite a la población salir de la pobreza. Por ello, pese a que la población afrodescendiente está empleada, lo hace de manera informal y tiene poca cobertura de salud.

COORDINADORA INFORME, SILVIA GARCÍA SAVINO

Los afrodescendientes son quienes presentan mayores niveles de desempleo abierto en el país, definido como las personas que buscaron trabajo y están disponibles para hacerlo de inmediato.

Para las hombres, la cifra alcanza el tres por ciento y un 1,5 por ciento para las mujeres. Las otras etnias no superan el punto porcentual, según García.

La especialista destacó que la población afrodescendiente reconoce con mayor orgullo su procedencia. En el censo realizado en 2010, sólo el 1,9 por ciento se autoidentificó como afrodescendiente, mientras en el último estudio esa cifra llegó al 7,8 por ciento.