Nicaragua aprueba enmienda y abre camino a Ortega para reelección indefinida

El Congreso de Nicaragua aprobó el martes un polémico proyecto de reforma constitucional que abre el camino para que el presidente Daniel Ortega busque un cuarto mandato en las elecciones de 2016, al tiempo que permite a militares y policías ocupar cargos en el gobierno.

La reforma fue aprobada con 64 votos, de los cuales 63 son diputados del gobernante Frente Sandinista (FSLN, izquierda) y uno es un aliado. En contra votaron 26 legisladores de la oposición y de la disidencia sandinista, anunció el presidente del legislativo René Núñez.

El proyecto -que modifica más de 40 artículos de la Constitución- elimina la norma que prohibía desde 1996 la reelección presidencial sucesiva y alterna en más de una oportunidad.

La reforma, que había sido presentada el 1 de noviembre por diputados sandinistas, fue aprobada mientras decenas de personas protestan en las calles.

Los manifestantes denuncian que la nueva norma legal persigue la perpetuación en el poder de Ortega.

Ortega fue electo por primera vez en 1984, durante la Revolución Sandinista (1979-1990), luego de haber sido coordinador de una junta de gobierno.

El máximo líder del FSLN asumió de nuevo el poder en 2007 para un periodo de cinco años y en 2012 renovó el mandato por igual lapso, amparado en un cuestionado fallo dictado por jueces sandinistas de la Corte de Justicia, el 19 de octubre de 2009, que declaró inaplicable, sólo para él, la norma constitucional que prohibía la reelección presidencial sucesiva y alterna.

Las reformas pretenden "perpetuar en el poder" a Ortega y consolidar "la riquezas" de la familia presidencial, denunció el diputado de la disidencia sandinista, Víctor Tinoco.

Tinoco advirtió que la concentración de poder que procuran estas enmiendas empuja a los sectores que están inconformes con el gobierno "a tomar el camino de la violencia armada".

"El orteguismo, con una miopía política profunda, está empujando a Nicaragua al abismo de una nueva guerra civil", coincidió el congresista opositor, Armando Herrera.