No hay conexión a internet 
Gira el telefono para mejorar navegación

Nicaragua proyecta crecimiento de 5,2% en 2018​

​Inflación se ubica entre 5 y 6% al cierre del 2017

Nicaragua proyecta un crecimiento de su economía entre 4,5 y 5,0 por ciento para 2018 y una inflación acumulada al final del período de entre 5,5 y 6,5 por ciento, informó este viernes el Banco Central (BCN).

"Se espera que Nicaragua mantenga un buen ritmo de crecimiento" con base en la industria manufacturera, el comercio, la agricultura, el sector pecuario y la construcción, según la proyección de la entidad.

Las cifras preliminares del crecimiento este año es de entre 4,7 y 5,2 por ciento, mientras que la inflación se ubicará entre 5,0 y 6,0 por ciento. El indice de precios tendrá un comportamiento similar el próximo año con un incremento de entre 5,5 y 6,5 por ciento.

Las autoridades financieras se proponen continuar con un sistema cambiario "como ancla importante de precios mediante un deslizamiento diario preanunciado equivalente al 5 por ciento anual".

Las perspectivas financieras podrían ser afectadas por "la volatilidad de precios de materias primas relevantes, impacto derivados de mayores tasas de interés internacional", advierte el BCN.

La entidad monetaria también considerá como elementos de riesgo eventos como la evolución de políticas y un contexto internacional, que no precisó, así como factores climáticos adversos.

Las autoridades no incluyen en sus proyecciones el impacto del polémico proyecto del canal interoceánico, el que según la concesionaria china HKND los planes de construcción "continúan su curso", aunque no detalla plazos para comenzar ni fuentes de financiamiento para cubrir la inversión estimada en 50 mil millones de dólares.

Tampoco hicieron mención a una eventual aprobación de la Ley Nicaragüense de Condicionalidad de Inversiones, conocida como Nica Act que impulsan congresistas de Estados Unidos a fin de presionar al gobierno del presidente Daniel Ortega a impulsar cambios en su política interna.

La ley obligaría a representantes de Estados Unidos en entidades financieras como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial a oponerse a solicitudes de préstamos que solicite el país.