Ningún alimento producido en Costa Rica utiliza grasas trans desde este año, afirma Inciensa

nutrición​Monitoreo reciente de productos como galletas, margarinas y queso crema encontró valores 0 de este componente

La producción de alimentos en el país está libre del uso de grasas trans desde este año, de acuerdo con el más reciente monitoreo de la composición nutricional del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa).

El investigador de la entidad, Rafael Monge, detalló que el proceso para erradicar las grasas trans de los productos alimenticios inició en 1996 cuando un estudio de la Universidad de Harvard determinó que el aceite de soya de Costa Rica tenía un alto índice de este componente.

Investigador del Inciensa, Rafael Monge

Después de este hallazgo, se inició un proceso de negociación con las compañías productoras de estos alimentos para que redujeran la presencia de grasas trans en sus productos. Para el 2007, se logró eliminar este componente de los aceites y de las grasas para cocinar.

En 2012, solo quedaban algunas galletas con cobertura de chocolate y otros rellenos, frituras empacadas, así como algunos panes. Estos productos fueron los que en el último monitoreo de Inciensa ya estaban libres de grasas trans.

Investigador del Inciensa, Rafael Monge

El investigador y nutricionista destacó el proceso mediante el cual Costa Rica logró eliminar este tipo de ácido graso, ya que fue mediante la negociación con las diversas cámaras alimentarias y no por medio de reglamentación, como es el caso de otros países de América Latina.

El investigador señaló que en el caso de los productos importados no hay forma de restringir aquellos que contengan este componente en sus productos, sin embargo, dijo que a nivel internacional la cantidad de alimentos con este ácido son pocos.

Obesidad

Las grasas trans se forman en el procesado industrial de algunos alimentos conocido como hidrogenación, en el cual se convierten en grasas sólidas.

Monge recordó que los ácidos grasos trans están vinculados a enfermadades como infartos, hipertensión y diabetes, entre otros padecimientos.

La coordinadora de la Estrategia Nacional de Abordaje Integral de las Enfermedades Crónicas no Transmisibles y la Obesidad del Ministerio de Salud, Margarita Claramunt, comentó que parte de la política nacional consiste en la reducción de componentes dañinos para el bienestar humano como el exceso de sodio, grasas saturadas y los propios ácidos grasos trans.

Coordinadora de ESTRATEGIA DE aBORDAJE DE ENFERMEDADES CRÓNICAS Y oBESIDAD, margarita Claramunt

Tipos de grasas

Grasas saturadas: Están presentes en alimentos de origen animal como carnes, embutidos, leche y sus derivados. Son grasas que se solidifican a temperatura ambiente. También están en aceites de origen vegetal como los de coco o palma.

El consumo excesivo de estas grasas son perjudiciales para la salud. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda que un producto no tenga más de un 5 por ciento de ácidos grasos saturados.

Grasas trans: Es el tipo de grasa más dañino, ya que aumenta los niveles de colesterol y triglicéridos, favoreciendo el riesgo de padecer enfermedades coronarias y del corazón. Están presentes en productos como frituras, panes, margarinas y queso crema, entre otros.

La OPS recomienda que los productos alimentarios no contengan este tipo de ácido graso.