No hubo ninguna falta que roce con la ética, dice asesor de gobierno destituido

reacción“No nos agarramos al puesto como mono en ventolero”, afirmó el líder de Juventud Progresista del PAC, Fabián Solano​

"Estamos completamente claros, en que no hubo ninguna falta, no hubo ningún acto que roce con la ética ni con la corrupción", con esas palabras se refirió el dirigente de Juventud Progresista (JP) del Partido Acción Ciudadana (PAC), Fabián Solano a la decisión del gobierno de destituirlo a él y a otros cinco funcionarios.

La tarde de este lunes el ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro, dio a conocer la destitución de los seis funcionarios públicos que son miembros de Juventud Progresista y que plasmaron en un documento el pasado fin de semana la posibilidad de que se aprovechen recursos políticos del gobierno para beneficio partidario.

dirigente de juventud progresista de pac, fabián solano

Para Solano la decisión del gobierno se dio luego de una "valoración responsable" de los hechos.

La destitución de los seis funcionarios responde a que "no exista un desgaste para el gobierno de continuar nosotros en los puestos y mucha gente, líderes de oposición, criticando el famoso documento este", adujo.

El gobierno despidió a Solano quien trabajaba como asesor en el Ministerio de Planificación, además destituyó al jefe de despacho del Ministerio de la Presidencia, Mariano Salas y a la funcionaria del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), Marcela Ávila.

Los otros tres trabajadores públicos que perdieron su puesto tras firmar el documento fueron la asesora del viceministerio de la Presidencia, Cindy Taco, el funcionario de la Oficina de Atención Ciudadana de Casa Presidencial, Randall Céspedes y el funcionario de la Oficina de Servicios Generales de Casa Presidencial, Eder Artavia.

El gobierno también pidió al Ministerio de Trabajo iniciar el proceso de despido para Edrei Cabezas quien labora en esa institución.

AmeliaRueda.com intentó comunicarse con Mariano Salas, Cindy Taco y Marcela Ávila, pero no respondieron las llamadas a sus teléfonos celulares.

El presidente Luis Guillermo Solís aseguró que nadie debe usar recursos públicos con fines políticos y que el gobierno no toleraría cualquier cuestionamiento en ese sentido.