No te vayás a Pérez Zeledón

Pérez Zeledón 0 - Saprissa 1 / Gol: Carlos Saucedo (35”)

La jornada doce marcó el inicio de la segunda vuelta del apresurado Torneo de Verano del 2014. El Estadio Municipal de Pérez Zeledón se llenó con seguidores del equipo local y con la entrada de la Ultra morada, que volvió a traer cánticos y empuje desde las gradas a eso que sucede en 90 minutos.

El Municipal, de los pocos con gramilla natural, ofreció un terreno duro como hormigón y un zacate visiblemente sediento. Apenas unas zonas de gramilla verde en un rectángulo seco. No ayudó el clima: un horario para protección solar 80, buena parte del partido se jugó a 32 grados centígrados.

No demos vueltas, salvo momentos específicos todo fue protofútbol. Algo cercano a ese deporte pero no exactamente lo que esperaban ver esos aficionados que llenaron las gradas.

Desde el arranque, el balón corrió de arriba a abajo, sin detenerse mucho tiempo en el medio, prefiriendo el aire en lugar del suelo.

Pelotazos para allá y para acá, señal incontestable de que ni en Pérez ni en Saprissa estaba funcionando el puesto del armador, el creativo. No era un partido lento, era un partido de velocidad sin pensamiento.

José Sánchez, al 23”, en ataque de PZ, enganchó al centro, remató desde fuera del área y despertó violentamente a Michel. Así se levantaron los espectadores por primera vez en el encuentro.

El DT González arengaba desde el banquillo a sus jugadores, con visible descontento por ese equipo que, disputando el liderato contra el colero del torneo, exhibía un retrato borroso del Saprissa que venía en curva ascendente.

Por su parte, Pérez Zeledón, parecía no conocer su propia casa. Saprissa, sin llegar a echarlo, había cambiado los muebles de lugar.

Por suerte llegó un gol, ingrediente mínimo necesario para un encuentro de fútbol. En jugada de balón parado que ejecutó Guzmán, el boliviano Carlos Saucedo convirtió de cabeza en gol la primera jugada clara del Deportivo Saprissa. Saucedo, no cabe duda, vino a ganarse el sueldo.


Nadie lo sabía aún pero iba a ser suficiente.

Los minutos restantes del primer tiempo, autoafirmados por el tanto de Carlos, los morados tomaron posesión de la pelota. Pero eso, sin algo más, solo funciona para la estadística.

Terminaba la primera mitad cuando el panameño Hay, con poca participación hasta entonces, filtró desde media cancha medio gol a un José Sánchez que llegó al área a enfrentar a Michel. Erró Sánchez el empate de los locales.

El segundo tiempo no marcó gran diferencia. PZ salió con las mismas ganas y la misma falta de estructura. Saprissa, salvo pasajes aislados, repitió eso que tanto enojaba al DT González en el primer tiempo.

El partido no se resolvía, el gol de diferencia no era garantía. La alegría y la emoción estaban solamente en las graderías. Al 75” estaba claro que la solución no iba a venir del juego en equipo sino de una individualidad. Tampoco llegó.


Con tres puntos que siempre suman, Saprissa debe pensar qué pasó después de Los Chespiritos, dónde quedó el equipo que levantaba con tanto vigor en las últimas fechas. Pérez Zeledón, no solo perdiendo en casa sino mostrando un nivel casi amateur tiene que encontrar otra receta para salir del sótano