Nuevo presidente de Honduras asegura que "a los delincuentes se les acabó la fiesta"

El derechista Juan Orlando Hernández, de 45 años, asumió este lunes la Presidencia de Honduras con la promesa de mano dura y cero tolerancia contra el crimen organizado.

Hernández ofreció "hacer lo que tenga que hacer para recuperar la paz y la tranquilidad" de la nación, que presenta la tasa de asesinatos más alta del mundo: 83 casos por cada 100.000 habitantes.

Agregó que "a los delincuentes se les acabó la fiesta" y se comprometió a hacer descender las extorsiones que sufre la población a manos de pandilleros. El líder espera detener la violencia con la policía militar, un cuerpo que llegará a 5.000 efectivos.

Hernández también heredó un país donde la pobreza afecta al 70 por ciento de sus 8,5 millones de habitantes.