Olinda es la ciudad que encantó a los ticos en Recife

Olinda, Recife, Brasil

En 1982 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró a la ciudad de Olinda, en Recife, patrimonio histórico y cultural de la humanidad.

Una ciudad colonial, sus habitantes con mucho orgullo aseguran que es la más preservada de todo Brasil y la más hermosa, y los ticos que la visitaron este miércoles les creen. Quien la visita no duda de su notoria belleza.

Eduardo Abarca y su hijo Daniel, vecinos de Guadalupe, visitaron Olinda este miércoles, como parte de su itinerario previo al partido entre La Selección e Italia el viernes en el Arena Pernambuco.

Hay un mito popular del origen del nombre de la ciudad. Claudio De Lima, un guía turístico oriundo de este pueblo lo explicó.

Todas las calles de Olinda son de piedra, la comunidad trata de preservarlas y le dan mantenimiento y limpieza constante.

Las casas de sus habitantes y los comercios aledaños le inyectan alegría al paisaje con sus encendidos colores con las que están pintadas. La historia dice que en sus inicios las calles no obedecían a una nomenclatura y las casas no tenían número, por lo que la única referencia y distinción era pintar las casas de colores.

Uno de sus puntos de mayor interés es la Iglesia de la Misericordia.

En 2005 el gobierno brasileño declaro a Olinda como la principal ciudad cultural del país.

En febrero Olinda revive el esplendor de su pasado durante el carnaval, al ritmo del frevo, el maracatu y otros ritmos originales de Pernambuco.