ONU pide no apostar a una victoria militar en Siria

Bélico​Ban Ki-moon solicita retomar negociaciones

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exhortó este jueves a los protagonistas del conflicto en Siria a no apostar a una victoria militar y a retomar las negociaciones.

En un informe del Consejo de Seguridad --al que accedió la AFP-- Ban Ki-moon señala que esperar una victoria militar sobre el terreno responde a una "lógica desastrosa".

Según el secretario general, esa lógica "ya provocó la muerte de más de 250.000 sirios, la crisis humanitaria más grave de nuestros tiempo y la creación de refugios para organizaciones terroristas como el grupo Estado Islámico o el Frente al Nosra".

Ban Ki-moon también deploró "el reciente aumento de la actividad militar en la provincia de Alepo".

Esta declaración tiene lugar en un contexto en el que los rebeldes han perdido en las últimas semanas varias localidades en la provincia de Alepo (norte) tras una gran ofensiva del Ejército sirio, apoyado por la aviación rusa.

Las fuerzas kurdas, aprovechando el debilitamiento de los insurgentes, han realizado también avances en esta provincia.

"Esta escalada de la actividad militar (...) amenaza con hacer descarrilar los esfuerzos para encontrar una solución política y con perjudicar la capacidad de mi enviado Staffan De Mistura para convocar nuevas negociaciones de manera creíble".

El enviado especial de la ONU, quien el miércoles que viene deberá rendir cuentas de sus esfuerzos de mediación ante el Consejo, fijó para el 25 de febrero la reanudación de las discusiones entre el régimen sirio y la oposición.

Para Ban, las eventuales nuevas negociaciones "deberían concentrarse en la manera de progresar hacia una transición política" en Siria.

En su informe -el primero que realiza desde la resolución de la ONU de diciembre, en la que ratificó la hoja de ruta definida en Viena por las grandes potencias-, Ban Ki-moon reconoce que la ONU no podrá jugar un rol muy activo para garantizar el respeto de un eventual cese al fuego.

"En las condiciones actuales (...) sería extremadamente difícil prever cualquier despliegue de observadores de la ONU para vigilar y controlar físicamente en el terreno" una eventual tregua, concluyó.