Opositor prófugo se entrega a la justicia venezolana en un baño de masas

El líder opositor venezolano prófugo Leopoldo López se entregó este martes a la policía, en una jornada marcada por manifestaciones pacíficas, a favor y en contra del gobierno, tras dos semanas de protestas estudiantiles y violentos desbordes.

En una concentración antichavista en el acomodado sector este de Caracas, López –que busca forzar una salida anticipada del presidente Nicolás Maduro– irrumpió en el mitin, dirigió un mensaje y se entregó a la policía, que lo buscaba por cargos de homicidio en los desmanes que dejaron tres muertos la semana pasada.

López fue trasladado en un auto con el presidente de la Asamblea Nacional, Diosado Cabello, a una cárcel del interior del país, dijo el presidente venezolano, Nicolás Maduro. Agregó que las autoridades "están cuidando" al detenido.

Ambas marchas marcaron un clímax luego de dos semanas de protestas universitarias iniciadas en San Cristóbal (cerca de la frontera con Colombia) en reclamo por la inseguridad y que fueron creciendo en magnitud, extendiéndose a todo el país e incorporando reclamos por la inflación, desabastecimiento y detenciones de estudiantes.


Alrededor de diez mil opositores vestidos de blanco congregados en Plaza Brión recibieron como a un héroe al líder de Voluntad Popular, Leopoldo López. Con una bandera venezolana en sus manos, López trepó a una estatua del prócer cubano José Martí e instó a sus seguidores a "construir una salida a este desastre".

"Si mi encarcelamiento vale para el despertar de un pueblo, (...) valdrá la pena mi encarcelamiento infame. Me presento ante la justicia injusta, ante una justicia corrupta", agregó el dirigente antes de dirigirse hacia un puesto de comando policial y entregarse.

La multitud intentó impedir la salida del vehículo que llevaba detenido a López, quien personalmente, y con un megáfono policial, pidió a sus simpatizantes que dejaran actuar a los uniformados.