Orero de Corcovado dejó su oficio para convertirse en emprendedor turístico de la Zona Sur

cambio​Juan Cubillo ahora usa la pala, el rastrillo y su canoa para ofrecer el ‘’Tour del Oro’’

Juan Cubillo, es un hombre de 52 años que dedicó casi toda su vida al oficio de orero en el Parque Corcovado, en la Península de Osa.

Desde que tenía 10 años sus manos escarbaban en la tierra no como un juego sino para buscar el preciado mineral, y así fue por más de 40 años.

Pero llegó un momento en su vida que necesitaba un cambio, y que mejor que aprovechando su conocimiento en la extracción del oro.

En su propiedad, llamada "Las Minas", ubicada a una hora de Puerto Jiménez, en la Zona Sur, Cubillo montó un emprendimiento y con la ayuda de su esposa y sus tres hijos descubrió en el turismo la nueva mina de oro que ahora le da el sustento diario.

"El emprendimiento se trata de rescatar historia, en vivo y a color de la Península de Osa’’, dijo, orgulloso de mostrar su "Tour del Oro".

En el tour que ofrece a turistas, Cubillo hace una demostración de cómo trabajan los oreros de la zona, cuenta historias de cómo empezaron desde la cultura indígena que hace más de 500.

La idea de Cubillo le surgió hace ocho años cuando dos amigos suyos que laboraban en la Fundación Neotrópica se le acercaron para comentarle que su propiedad tenía mucho potencial para hacer ese tipo de negocio. Es un terreno amplio, con una cascada paradisiaca que sin duda sería un atractivo adicional.

"Yo estaba muy involucrado como orero y me cayeron mal", confiesa Cubillo cuando recuerda aquel ofrecimiento.

"Me costó mucho, sin embargo hay que creérsela, porque hay muchas cosas que uno tiene que cambiar, las costumbres, amar el ambiente, amar la naturaleza", agregó.

Cubillo dice que ahora el recomienda a su amigos oreros que dejen esa vida, que hay otras formas de salir adelante, incluso les aconseja convertirse en guías para turistas porque ellos conocen las montañas de Corcovado mejor que nadie.

La vida de orero es dura, a veces se internan en las montañas hasta por 15 días hasta que logran encontrar algo, salen para venderlo y luego regresan, dice.

"Ellos quedaron grabados en mi corazón, ahí comenzó el arranque mío, ahí cambió mi mentalidad", dice Cubillo cuando recuerda a los amigos que le propusieron la idea del emprendimiento.

Cubillo forma parte de los 23 emprendedores locales de la Península de Osa que este viernes se graduaron de un proyecto llamado "Caminos de Osa", una iniciativa público-privada que creará tres nuevas rutas para turistas de la zona y que involucra el turismo rural comunitario.