Países deben reducir sus emisiones entre un 40% y un 70% para 2050, establece cumbre sobre cambio climático

HistóricoMedida busca limitar a 2°C el incremento de la temperatura del planeta

La conferencia de la ONU sobre cambio climático (COP20) acordó el domingo en Lima un formato de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que deben asumir los países para sellar en 2015 un acuerdo contra el calentamiento global.

Los países deben anunciar en los próximos meses sus compromisos de reducción de las emisiones globales entre un 40 por ciento y un 70 por ciento hasta el 2050, una necesidad para poder limitar a 2°C el incremento de la temperatura del planeta.

Más allá de ese umbral, los científicos estiman que los impactos serían graves e irreversibles y pondrían en peligro a numerosas poblaciones.

Los países del Sur esperan ver una hoja de ruta sobre cómo el mundo cumplirá con el objetivo de un Fondo Verde que para 2020 debe totalizar 100.000 millones de dólares anuales, destinados a mitigar los efectos del cambio climático en países pobres.

El secretario general de la ONU Ban Ki-moon -citado por su portavoz en un comunicado- "saludó el éxito" de las negociaciones y señaló que "las decisiones adoptadas en Lima (...) abren el camino a la adopción de un acuerdo universal y significativo en 2015".

Damos por aprobado el documento", dijo el ministro de Ambiente peruano y presidente de la COP20, Manuel Pulgar Vidal, tras someter la propuesta a consulta del pleno de 195 países y no recibir objeciones. "Con sacrificio conseguimos nuestro objetivo", dijo.

Los delegados de los países, con rostros con muestras de fatiga tras dos semanas de sesiones, dieron un apoyo de última hora a la propuesta y evitaron el derrumbe del plan trazado por la ONU.

El texto consensuado reconoce una responsabilidad común y "diferenciada" de los países frente al calentamiento y establece mecanismos para hacer frente a "pérdidas y daños" por fenómenos climáticos extremos, que sufren especialmente países pobres e islas del mundo bajo amenaza.

"La esperanza de un éxito en París se acerca", dijo Laurent Fabius, canciller de Francia, país organizador de la COP21 en diciembre de 2015.

Poco antes, el enviado de Estados Unidos, Todd Stern, había advertido que un fracaso de las negociaciones "resultaría muy perjudicial para los intentos de contener el calentamiento global", causante de efectos climáticos como grandes tormentas, inundaciones, derretimiento de glaciares, sequías y otros fenómenos extremos.