Pakistán ejecuta a primeros responsables de masacre perpetrada hace un año en escuela

sin perdón​El pasado 16 de diciembre, un comando de talibanes mató a sangre fría a 151 personas, de los cuales 134 niños eran niños

Pakistán llevó a cabo este miércoles las primeras ejecuciones de insurgentes implicados en la masacre de diciembre pasado en una escuela de Peshawar, atribuida a los talibanes, en la que murieron más de 150 personas, en su mayoría niños.

Familias de las víctimas dijeron que "no hay lugar para el perdón" a los responsables de este ataque, el más sangriento de la historia moderna dePakistán, que provocó una reanudación de las ejecuciones en este país.

El pasado 16 de diciembre, un comando de talibanes mató a sangre fría a 151 personas, de los cuales 134 niños, según un balance de los militares, en una escuela administrada por el ejército en Peshawar.

"Cuatro combatientes relacionados con el ataque a la escuela fueron ahorcados esta mañana en la prisión de Kohat", indicó este miércoles a la AFP un oficial de seguridad de Peshawar.

Un policía de la prisión identificó a los condenados como Maulvi Abdus Salam, Hazrat Ali, Mujeebur Rehman y Sabeel, alias Yahya. El ejército había publicado el lunes una orden confirmando que sus ejecuciones eran inminentes.

Las ejecuciones fueron confirmadas por un responsable de la prisión, que indicó que los condenados se reunieron por última vez con sus familias el martes.

No se precisó cual fue el rol de los ejecutados en el ataque a la escuela, pues las fuerzas de seguridad anunciaron que todos los agresores resultaron muertos durante un asalto.

Después del atentado se crearon tribunales militares y se restableció la pena de muerte tras seis años de moratoria.

En agosto, el ejército anunció tras un juicio a puerta cerrada por el asalto a la escuela que seis extremistas habían sido condenados a muerte y un séptimo a una pena de cadena perpetua.

Sin perdón

"Los demás [responsables] deben ser atrapados, no hay que dejar que nadie se escape" declaró un superviviente del ataque, Waheed Anjum, de 18 años, que recibió un balazo en cada brazo y otro en el pecho.

"No debieron ser ahorcados en el interior de una prisión, debieron ser colgados en la plaza pública" añadió su padre, Momin Jan Jatak. "No hay lugar para el perdón en nuestro corazón después de lo que hicieron a nuestros niños", añade.

Otros familiares esperan que las ejecuciones servirán para impedir que se produzcan nuevos ataques.

"Los padres de alumnos piden desde hace tiempo un severo castigo para los terroristas y hoy estamos contentos de ver nuestras demandas satisfechas" declaró a la AFP Ajoon Jan, cuyo hijo único murió en el ataque.

"Si el gobierno hubiera ahorcado antes a todos los terroristas , el ataque contra la escuela de Peshawar no se habría producido", asegura.

Los cuatro hombres ejecutados el miércoles son los primeros civiles en ser ahorcados tras haber sido condenados por un tribunal militar.

En cambio, unas 300 personas condenadas por jurisdicciones civiles han sido ahorcadas en Pakistán desde que se levantó la moratoria sobre la pena de muerte, que estaba en vigor desde 2008, según organizaciones de derechos humanos.

En reacción al ataque contra la escuela, el ejército paquistaní intensificó su ofensiva lanzada a mediados de 2014 contra los feudos yihadistas en el noroeste del país, donde opera en particular el Movimiento de los talibanes dePakistán (TTP), cuyos a