Enemigo del capitalismo salvaje, el papa Francisco llegará a EE.UU. con un mensaje crítico

Católicos​Además de la agenda oficial durante su primera visita a Estados Unidos, el papa Francisco también se reunirá con indigentes en Washington, inmigrantes en Nueva York y presos en Filadelfia

Francisco, el papa de las "periferias", enemigo del capitalismo salvaje, viaja por primera vez a Estados Unidos, donde algunos lo perciben como un antiamericano.

El papa que más duramente ha criticado los excesos de la finanza especulativa, la crueldad de las guerras y el daño que causan al planeta las industrias petroleras y carboneras, ha sido tildado de "marxista" por algunos sectores de Estados Unidos.

Desde Wall Street pasando por los ultraconservadores del Tea Party, muchos lo ven como un "marxista camuflado".

Sin embargo, para el argentino Jorge Bergoglio, hoy papa Francisco, quien nunca ha pisado tierra estadounidense, la mayor potencia del mundo tiene la obligación de dar una respuesta a esos excesos y abusos, un pedido que no implica sentimientos antiamericanos.

Fiel a su estilo humilde, Francisco ha preferido visitar primero países pequeños, olvidados, las llamadas "periferias" del mundo tanto de Europa como de Asia y América, entre ellas Sri Lanka, Albania, Bolivia, Ecuador y Paraguay.

Acusado por una presentadora de la televisión estadounidense de ser "el hombre más peligroso del mundo", Francisco, jesuita de formación, explicó en julio pasado que dedicaría el verano europeo a estudiar la realidad de Estados Unidos como primer paso para su viaje.

"Ha trabajado intensamente sus discursos durante todo el verano", reconoció esta semana el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.

El papa argentino, que en Estados Unidos medirá su liderazgo y prestigio a nivel mundial, se enfrentará sobre todo a la derecha ultraliberal y xenófoba de ese país, a menudo muy religiosa.

"El antiDonald Trump nos viene a visitar y habla español también", bromeó en un editorial el diario estadounidense Politico, al mencionar los ataques del candidato y multimillonario republicano contra los inmigrantes hispanos, que llegan a través de la frontera con México.

Según el vaticanista italiano Iacopo Scaramuzzi, el papa "se presentará firme en sus ideas pero no agresivo". El jefe de la iglesia católica no dejará de repetir los conceptos que ha defendido en su encíclica "ecológica" y que le han costado la hostilidad de algunos candidatos presidenciales estadounidenses y de la comunidad empresarial.

"Hablará con atención, porque además de ser invitado, en muchos temas, como la migración, la emergencia ecológica y la discriminación racial, cuenta con el apoyo de importantes grupos religiosos de toda América", recuerda el experto.

Francisco elogió recientemente el "magnífico trabajo" realizado por las monjas estadounidenses con los inmigrantes ilegales, las cuales han centrado su labor en la acogida.

El primer papa en la historia que acepta la invitación del Congreso de Estados Unidos, quiere dirigirse a "todo el pueblo estadounidense", explicó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.

"El papa no va a atacar al capitalismo en Estados Unidos", afirmó sin dudas el vaticanista Marco Politi. Lo que Francisco quiere es "sacudir las conciencias de los estadounidenses ante el aumento de la brecha entre millones de pobres y una pequeña casta de ricos", explicó Politi.

Francisco forma parte además del grupo de obispos que han vivido en carne propia los dolores de América Latina y que siempre han considerado a Estados Unidos como la "causa y la solución" del problema, sostiene el renombrado vaticanista estadounidense John Allen, autor de numerosos libros sobre los papados.

"Se percibe la misma visión ambivalente que tienen muchos obispos de esa región, observa. "Es una mezcla de terror frente al poder económico y militar y de respeto por la generosidad de los estadounidenses en los momentos más difíciles", asegura. "Es una historia de sombras y luces", reconoce Allen.

Para el vaticanista italiano Andrea Tornielli, fundador de la página Vatican Insider de La Stampa, Francisco no nutre un particular "antiamericanismo". "Lo que dice sobre la economía que mata está basado en la doctrina social de la Iglesia", explicó.

"Una doctrina olvidada hasta por algunos católicos que exaltan el sistema actual como el mejor de los mundos posibles y que creen que sólo la total libertad de mercado soluciona el drama del hambre en el mundo", resumió.