Parejas colombianas del mismo sexo pueden adoptar niños, pero no casarse

Familia​En Colombia, la unión de hecho entre parejas del mismo sexo es legal desde 2007, sin que se la considere matrimonio

Iván Rendón y Tomás Caballero están felices de poder por fin tener la hija con la que siempre soñaron, tras un fallo de la Corte Constitucional de Colombia de esta semana que permite a las parejas homosexuales adoptar niños, sin embargo, no están "casados".

Hasta esta semana, los homosexuales en Colombia podían adoptar el hijo biológico de sus parejas o hacerlo como solteros, pero no inscribirse como pareja en los procesos de selección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), el organismo estatal que gestiona las adopciones y que tiene en su custodia a unos 4.850 niños.

"Estábamos esperando que la ley cambiara y llegara esta fecha que se volvió tan importante para nosotros", dijo Caballero, de 31 años, en su casa de Medellín, segunda ciudad de Colombia.

"Desde que estamos juntos tenemos el plan de formar una familia", secundó Rendón, también de 31 años, quien recordó que con el fallo sintió cómo "un proyecto de vida puede hacerse realidad".

Desde hace cuatro años, Rendón y Caballero quieren dar nietos a sus padres, salir a jugar al parque con sus hijos y ver dibujos animados los domingos.

En Colombia, la unión de hecho entre parejas del mismo sexo es legal desde 2007, sin que se la considere matrimonio. En 2008 se garantizó el derecho a pensión para las parejas gays y en 2009, sus derechos patrimoniales. Este año se cumplió el sueño de muchas parejas del mismo sexo que anhelaban ampliar su familia.

"No estamos pidiendo absurdos, estamos pidiendo equidad", insistió Rendón, quien remarcó la paradoja de que, en Colombia, las parejas del mismo sexo no puedan todavía casarse pero sí adoptar niños.

Los dos futuros padres, que trabajan en proyectos de innovación tecnológica, aseguran que no les preocupa la falta de mujer en el hogar y que existen muchos modelos de familia.

"No hay que hacer de papá o de mamá, hay que hacer amor y firmeza", apuntó Caballero, quien cree que "esos roles se irán rotando, viviendo y descubriendo".

"Tenemos todo un sistema de soporte alrededor, de figuras femeninas y masculinas que ayudarán a generar familia, porque la familia no es sólo mamá y papá, también son tíos, tías, amigos, etcétera", señaló, argumentando contra los detractores de la adopción por parte de parejas del mismo sexo.

"Quiero ser buen papá y me esfuerzo por serlo. Mi condición sexual no me hace ni bueno ni malo", retomó Rendón, que afirma que asumirá con "responsabilidad" el reto de educar a sus hijos.

"Mis papás me dieron unos valores para dejar claro quién soy, contar a la oficina que soy gay, tengo novio y soy feliz. Esos valores hay que tranferirlos a un hijo o hija", resumió Caballero.