Pasos de animal grande

Deportivo Saprissa 1 - Club Sport Herediano 0
Gol: Alexander Robinson (56”)

Saprissa doblegó, sin objeciones, al equipo florense. El marcador dice 1 a 0, pero la sensación térmica sugiere que fue por más. La cancha donde hacía casi 24 horas antes la Sele hincaba a su par mexicano, en un partido memorable, fue el escenario en el CUAL el técnico González supo sacar lo peor de los florenses.

Este miércoles ya no éramos amigos todos. El Torneo de Invierno, con su división celular, nos repartió en bandos contrarios. En el territorio de los directores técnicos, González fue más Solano. En la cancha, los saprissistas ganaron en pensamiento, palabra, obra y comisión.

Después de una jornada como la del día anterior, la culminación de muchos días de energía dedicada al cierre de la hexagonal contra los mexicanos, el partido de este miércoles funciona como línea ecuatorial: de un lado los adultos, del otro los infantes.

Usted que vio el partido sabe de qué lado está.

El encuentro: un primer tiempo encendido, intenso, pero en el sentido más pobre de la palabra. Pocas ocasiones de gol. Mucha actividad en el medio campo con ocasionales avances que comprometieran a los guardametas.

En el segundo tiempo, después de unos primeros minutos de presión florense, se empezó a inclinar la balanza hacia la bandeja morada. Se podría decir que el fútbol tiene un detector de actitud. Pasaba apenas los primeros diez minutos de la segunda mitad, cuando David Ramirez remata dentro del área y Alexander Robinson desvía frente al portero Moreira.

El CS Herediano reaccionó de seguido, sin dejarla picar. Mambo había entrado por Díaz y, en su primera intervención, conectaba un obús en el travesaño de Donny Grant. Myrie recibió un balón producto de la confusión en el área y logró hacer lo más difícil: la puso afuera del marco.

Cómo iba a saber, este miércoles en la mañana, mientras -digamos- preparaba su maletín, Dave Myrie, que este miércoles iba a botar un gol y que a la jugada siguiente iba dejar a su equipo con diez hombres. Un partido no se pierde por un jugador. Pero a veces parece.

Saprissa se autoafirmó y el resto fue generar circuitos ofensivos que reducían cada vez más a los heredianos.

Con este resultado, los morados acortan distancia con el líder herediano. Con este resultado, se encienden a tiempo las alarmas de la dirección herediana.