Presidenta de Argentina anuncia disolución de Secretaría de Inteligencia

Disolución​El miércoles antes de morir, Nisman denunció por encubrimiento a la presidenta Kirchner y al canciller Héctor Timerman

La disolución de la Secretaría de Inteligencia, anunciada este lunes por la presidenta Cristina Kirchner, fue la primera consecuencia de la muerte del fiscal argentino Alberto Nisman, cuyo colaborador Diego Lagormasino quedó imputado por haberle prestado el arma que lo mató.

La muerte del fiscal hace una semana tendió un manto de sospechas expresadas por el oficialismo, la oposición y la ciudadanía que se inclinan por hablar de un "suicidio inducido".

Bajo el lema de "Justicia por Nisman 26E" grupos civiles apenas convocaron unos cientos de personas el lunes frente a la casa de Gobierno, la misma hora en que la Prsidenta daba inicio a un discurso por cadena nacional de radio y televisión.

En su mensaje, Kirchner anunció la disolución de la Secretaría de Inteligencia (SI), después de haber acusado de un complot a espías tras la muerte de Nisman.

"El proyecto establece la disolución de la Secretaría de Inteligencia y la creación de una Agencia Federal de Inteligencia", cuyas máximas autoridades serán designadas por el Poder Ejecutivo pero con acuerdo del Senado, indicó la mandataria.

Nisman, de 51 años, apareció muerto de un tiro en la cabeza en el baño de su apartamento en Buenos Aires el domingo de la semana pasada, horas antes de comparecer ante el Congreso para detallar una grave denuncia contra el Gobierno.

Desde hacía 10 años Nisman era titular de la fiscalía especial AMIA, encargada de investigar el atentado contra la mutual judía en 1994, el más grave en la historia argentina, con 85 muertos y 300 heridos.

El miércoles antes de morir, Nisman denunció por encubrimiento a la presidenta Kirchner y al canciller Héctor Timerman, entre otros, por la negociación con Irán que derivó en el memorándum de entendimiento que firmaron ambos países para encontrar a los responsables de aquel atentado.

Varios juristas sostuvieron que la denuncia del fiscal carece de pruebas sólidas.

"Se trata de una denuncia ridícula, bochornosa", dijo Aníbal Fernández, secretario general de la Presidencia. Nisman "No puede haber escrito semejante cosa", dijo.