Presidenta de Argentina reaparece para promover acuerdo con acreedores

Negociación​Argentina sostiene que los llamados “fondos buitres” son “extorsionadores” por haberle reclamado a la Justicia que congele todos los pagos de la deuda

La presidenta Cristina Kirchner sostuvo este martes que es "muy importante" para Argentina lograr un acuerdo con el 100 por ciento de los acreedores, al reaparecer en un acto público, tras haber superado una infección intestinal.

"Es muy importante ponerse de acuerdo con el 100% de nuestros acreedores, en forma legal, equitativa y justa, pero sin extorsiones y sin chantajes", afirmó ante la convención anual de la Cámara de la Construcción, en su primera aparición pública desde el 30 de octubre.

Kirchner, de 61 años, permaneció una semana hospitalizada por un cuadro de sigmoiditis (inflamación del colon) y luego estuvo convaleciente, incluso cuando volvió a conducir reuniones de ministros sin salir de su residencia de Olivos (periferia norte) por estricta prescripción médica.

Por consejo médico, la mandataria debe retomar tareas en forma progresiva, por lo que podrá viajar en diciembre a Ecuador para reuniones de la Unasur pero no a México para la Feria del Libro y la Cumbre Iberoamericana, según un reporte del gobierno la noche del martes.

"Ningún 'buitre' financiero, ni ningún 'carancho' (promotor de querellas) judicial me va a extorsionar", aclaró en tono enérgico, al referirse a la batalla que libra el país en los tribunales de Nueva York, por un juicio que ganaron fondos especulativos, conocidos como "buitres" en la jerga financiera.

Buenos Aires tendrá manos libres en enero de 2015 para encarar negociaciones con el 7% de acreedores que ha rechazado la reestructuración de deuda aprobada por el restante 93% en los canjes de 2005 y 2010.

Por el momento está inhabilitada de hacerlo por una cláusula de los contratos de reestructuración de la deuda que obliga a extender a todos los acreedores cualquier mejora en el perfil de pago que pueda recibir algún bonista.

Tal mejora en el pago se produciría si Argentina cumple una sentencia de la justicia estadounidense de abonarle a los querellantes el 100% de una deuda de 1.330 millones de dólares.

Pero en represalia por el incumplimiento, la Justicia neoyorquina le bloqueó al país pagos de la deuda reestructurada, lo que provocó este año un "default" selectivo, según calificadoras de riesgo.

Argentina sostiene que los llamados "fondos buitres" son "extorsionadores" por haberle reclamado a la Justicia que congele todos los pagos de la deuda.