No hay conexión a internet 
Gira el telefono para mejorar navegación
    • VozYVoto.org
    • DataBaseAR.com

Dos testigos claves rendirán testimonio de presuntos abusos sexuales cometidos por sacerdote tico

Los casos se tramitan contra Hernán Castillo Huertas

Dos personas rendirán testimonio en el caso que lleva la Curia Metropolitana sobre la denuncia de abuso sexual presentado por dos comerciantes de 51 y 58 años de edad en contra del sacerdote Hernán Castillo Huertas.

El abogado que representa a los denunciantes, Marco Castillo, comentó que el aporte de los testigos es clave para la indagatoria que se lleva a cabo en el país antes de elevarlo al Vaticano.

El defensor se reservó los detalles de las personas que darán testimonio, quienes están a la espera de que la Curia Metropolitana defina la fecha para tomar las declaraciones.

Castillo indicó que los testigos aportarán información para ambos casos y que se encuentran concretando otros más que también puedan brindar detalle del hecho.

La Curia Metropolitana ya recopiló el testimonio de los dos denunciantes, quienes habrían sido abusados por el sacerdote cuando eran menores de edad.

Casos

AmeliaRueda.com dio a conocer en agosto de este año los casos de estos dos empresarios, quienes señalan a Castillo por abuso sexual cuando este era párroco en la iglesia de La Soledad.

El primero de los casos inició cuando el afectado presentó la denuncia ante la Arquidiócesis de San José el pasado 27 de junio, fecha en que envió un documento al Arzobispo de esa provincia, José Rafael Quirós, en el que relató las circunstancias que rodearon los hechos, que se remontan a 1983. En este relato se señaló que el abuso se dio durante tres meses.

En un principio la intención fue llegar a un proceso conciliatorio para que la Iglesia le compensara por daños y perjuicios, sin embargo, en ese momento solo le ofrecieron ayuda psicológica por parte de un sacerdote.

El desacuerdo llevó al denunciante a acudir a la Nunciatura Apostólica de San José.

En el segundo caso la víctima tenía 14 años. El hecho ocurrió entre 1975 y 1976. La falta de recursos económicos y su deseo de estudiar lo acercó a Castillo Huertas, quien le dijo que le iba a ayudar en su situación.

Cuando entablaron amistad, el sacerdote supuestamente empezó a tocarlo, a desvestirse frente a él, e incluso a masturbarse.

La Curia Metropolitana tiene que recabar todas las pruebas necesarias para enviar el caso a la Santa Sede, la cual tiene la última palabra sobre la sanción que pesaría contra Castillo Huertas.

Aunque al pasar 20 años del hecho se prescribe, igual se envía al Vaticano porque el papa puede levantar la misma e imponer castigo.

De acuerdo con la iglesia católica costarricense, el sacerdote acusado está en una edad avanzada y no ejerce por problemas de salud. El hombre reside en un albergue para adultos mayores.