Primera dama dice que será enlace entre gobierno e instituciones para desarrollar obras comunales

En Casa Presidencial, la primera dama, Mercedes Peñas, tendrá despacho, asesores y un horario de atención "permanente" las 24 horas, los siete días de la semana, mas no devengará ningún salario. Su tiempo lo dividirá entre el cuido de su hija Inés y las labores de su nuevo cargo.

Desde Zapote, afirma que se encargará de atender la oficina de Apoyo Social y, al mismo tiempo, ejercer una función de enlace entre el gobierno y las instituciones públicas para ejecutar obras comunales.

Asegura que su "proyecto estrella" durante los cuatro años que acompañe al presidente Luis Guillermo Solís aún está en construcción, y tampoco tiene un plazo determinado para darlo a conocer, pues no le gusta meterse "en caminas de fuerza".

Si bien falta definir el cronograma de trabajo, quiénes conformarán su equipo asesor y la parte metodológica, Peñas tiene claro cuál va ser su papel: quiere ser el engranaje que promueva el desarrollo desde los territorios.

Dice que esa no es una labor exclusivamente suya, sino que la acompañan Solís, los dos vicepresidentes y los ministros de Planificación, Presidencia y Bienestar Social, así como las demás jerarcas de instituciones del sector social, con quienes se reúne de manera frecuente, siempre que sea necesario hacerlo.

Primera dama, Mercedes Peñas

A su juicio, son los territorios los que deben definir cuáles son sus necesidades y no el Poder Ejecutivo, aunque estas debe ser congruentes con las promesas de campaña de Solís.

Peñas asegura que serán las comunidades las que definan el tipo de iniciativas que se desarrollarán en sus pueblos, ya sea nuevas opciones de empleo, infraestructura o obras de bien social.

Por su parte, ella espera promover proyectos que generen puestos de trabajo y dejen infraestructura a largo plazo.

Primera dama, Mercedes Peñas

La Primera Dama dice que no tocará recursos públicos, sino que trasladará cada necesidad a las correspondientes instituciones del Estado, para que sean estas las que ejecuten la obra y los presupuestos.

Con sus antecesoras no le gusta compararse, ni tampoco hacer diferencias por los proyectos que cada una impulsó durante su paso por Casa Presidencial, pues asegura que cada una vivió un momento diferente de la historia y se enfocó en proyectos acorde a sus conocimientos.

Primera dama, Mercedes Peñas

Sobre su papel en la toma de decisiones en el gobierno, niega ser el poder detrás del trono, pero asegura estar a la par del mandatario emitiendo opiniones cuando cree conveniente o se le solicita. Dice que su voz es sólo una de las muchas que escucha el presidente.