Programa del MEP para zonas rurales se ejecutó con lentitud y mala rendición de cuentas, revela Contraloría

informeSin embargo, se lograron avances en infraestructura de escuelas en zonas indígenas

El Programa de Mejoramiento de la Calidad de la Educación General Básica (PROMECE) del Ministerio de Educación Pública (MEP), que tenía como objetivo reducir brechas en la calidad educativa en áreas rurales y territorios indígenas, se ejecutó con lentitud y una deficiente rendición de cuentas, reveló este lunes la Contraloría General de la República (CGR).

El proyecto fue financiado con un préstamo del Banco Mundial por $30 millones, más $20 adicionales de una contraparte local. Este préstamo se aprobó a finales de 2006 y la ejecución de PROMECE se inició en 2007, y se extendió hasta 2014.

Según la Contraloría, la duración inicial era de cinco años, no obstante, para 2012 solamente se había ejecutado un 45 por ciento. "La documentada lentitud en la ejecución del proyecto ocurrió a pesar de que PROMECE era una unidad desconcentrada del MEP y con su propia estructura administrativa", indica el informe.

En total, se ejecutó el 81 por ciento de los recursos.

La rendición de cuentas fue deficiente porque la información generada con respecto a las liquidaciones presupuestarias está incompleta.

A criterio del órgano contralor, dicha situación es preocupante, ya que se trata de fondos públicos y un empréstito internacional que el país debe cancelar. "Se puso en riesgo la integridad de documentos considerados únicos y de valor científico cultural", se lee en el texto.

Gerente de Servicios Sociales de la CGR, Manuel Corrales

Según explicó el gerente de Servicios Sociales de la CGR, Manuel Corrales, tampoco se concluyeron obras que debían haberse ejecutado, como por ejemplo equipamientos tecnológicos en escuelas, talleres en zonas indígenas y capacitación de Juntas de Educación en estas regiones.

Algunos logros

A pesar de las fallas señaladas por la Contraloría, durante los siete años de PROMECE se lograron avances en proyectos de infraestructura. Por ejemplo, de los 81 centros educativos que debían construirse o remodelarse, se ejecutaron 78 y se equipó a la sede de la Dirección Regional de Educación Sulá.

No obstante, algunas de estas sedes no se han podido utilizar, ya que no tienen electricidad ni agua.

También se generó un Índice de Vulnerabilidad Educativa (IVE), modelos para calcular costos de subsidios de transporte y comedores estudiantiles, entre otros productos para mejorar la eficiencia institucional.

"Con el desarrollo del proyecto se materializó una cantidad importante de productos", agregó Corrales.

GERENTE DE SERVICIOS SOCIALES de la CGR, MANUEL CORRALES