Negociaciones por programa nuclear de Irán se extienden por falta de acuerdo

obstáculos​Represetantes esperan volver a reunirse mañana

La falta de un acuerdo sobre el programa nuclear iraní ocasionó, una vez más, que se prolonguen las negociaciones.

El diálogo, iniciado hace casi dos años y que debía finalizar el pasado 30 de junio, ya ha sido prolongado en dos ocasiones por la persistencia de desacuerdos fundamentales.

"Estamos consiguiendo avances, pero es penosamente lento (...) aún quedan algunas cuestiones por resolver", declaró este viernes el ministro de Relaciones Exteriores británico, Philip Hammond, tras reunirse con sus homólogos de Irán y del grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania) en Viena.

"Confío en nuestros negociadores, que trabajan con los iraníes para aclarar un poco más el texto en las próximas 12 horas, y confío en que podamos reunirnos otra vez mañana (sábado) para ver si conseguimos superar los últimos obstáculos", añadió Hammond.

Irán y el grupo 5+1 llevan dos semanas negociando en la capital austríaca para intentar cerrar un acuerdo que ponga fin a unas tensiones que perjudican las relaciones internacionales desde hace más de 12 años.

Los ministros de Relaciones Exteriores han renunciado a alcanzar un acuerdo antes del viernes 10 de julio, lo que habría permitido el examen de un texto en el Congreso estadounidense antes de las vacaciones parlamentarias.

"Si las decisiones difíciles no se toman, estamos totalmente preparados para poner punto final a este proceso", dijo Kerry el jueves en la capital austriaca, añadiendo que las conversaciones no son "indefinidas", pero que tampoco hay que "precipitarse" para llegar a un acuerdo.

Zarif aseguró, por su parte, que está dispuesto a quedarse en Viena "tanto como sea necesario", aunque lamentó las "demandas excesivas" y los "cambios de postura" de las potencias occidentales.

El acuerdo pretende garantizar que el programa nuclear de Teherán no pueda tener usos militares, a cambio de un levantamiento de las sanciones internacionales que asfixian la economía del país desde hace años.

Los negociadores tienen tres posibilidades si no se alcanza un acuerdo durante el día: una nueva prórroga de las conversaciones en Viena, una declaración de fracaso -considerada como poco probable por los observadores- o un aplazamiento de las negociaciones, una hipótesis que ha sido un tabú durante mucho tiempo.

A pesar de los avances conseguidos, que todos reconocen, aún quedan varias cuestiones por resolver.

Teherán exige, por ejemplo, el levantamiento de las restricciones sobre las armas y sobre su programa balístico, una de las medidas que adoptó en 2006 el Consejo de Seguridad de la ONU. Irán argumenta que ese embargo no tiene nada que ver con el programa nuclear.

Moscú aportó el jueves su respaldo a las peticiones iraníes al respecto, pidiendo el levantamiento de ese embargo "tan pronto como sea posible". Un responsable de Teherán añadió que China también apoyaba esa medida.

Los occidentales, que admiten que cada país tiene derecho a un programa militar convencional, se oponen, sin embargo, a un levantamiento del embargo sobre las armas debido al contexto regional.

Otros de los principales escollos son el calendario y el ritmo para levantar las sanciones y la inspección de las instalaciones iraníes por Naciones Unidas.