Puerto Rico se quedará en breve sin dinero y está en riesgo de "crisis humanitaria"

Quiebra​La isla tiene una deuda de $73 mil millones y su economía arrastra una década de recesión

El Congreso estadounidense debería discutir nuevas leyes para reformar las finanzas de Puerto Rico, que se quedará sin dinero en breve y corre el riesgo de una "crisis humanitaria", alertaron este jueves funcionarios del gobierno en una audiencia en el Senado.

Los dramáticos pedidos fueron formulados después que la Casa Blanca lanzara propuestas para ayudar a Puerto Rico a resolver sus deudas de $73.000 millones, que llevaron a la isla a ser llamada la "Grecia de América".

El gobernador de Puerto Rico y un alto funcionario del departamento del Tesoro alertaron ante la Comisión de Recursos Naturales del Senado de EE.UU. que el territorio de Puerto Rico debería tener la posibilidad de protegerse legalmente de una quiebra y reescalonar su deuda.

Puerto Rico "está en el medio de una crisis económica y fiscal y, sin una acción federal, la situación podría convertirse también en una crisis humanitaria", dijo Antonio Weiss, consejero del departamento del Tesoro de EE.UU. Weiss destacó que la solución de los problemas de Puerto Rico comienzan en el Congreso, y destacó que no se trata de un "rescate" de la deuda sino de reformas de la estructura financiera.

Por su parte, el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, dijo al panel de senadores que su gobierno podrá quedarse sin dinero para honrar sus compromisos "antes del fin de año".

De acuerdo con García Padilla, "inevitablemente tendremos que elegir entre pagar a nuestros acreedores en tiempo o proporcionar servicios gubernamentales esenciales a los 3,5 millones de ciudadanos estadounidenses" que viven en la isla.

Puerto Rico ha estado en recesión por aproximadamente un década, y el declive promovió un éxodo de unos 300 mil ciudadanos hacia EE.UU., hundiendo aún más la economía local.

La propuesta fundamental es permitir que el país pueda solicitar protección de quiebras, forzando a sus acreedores a negociar conjuntamente la reestructuración de la deuda, en un proceso que podría incluir una reducción de la misma.

Al igual que los estados de Estados Unidos, Puerto Rico no puede buscar protección contra quiebras.

Los 3,5 millones de puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses, pero no pueden votar en elecciones presidenciales en caso de que residan en la isla, y no tienen ningún representante en el Congreso en Washington más allá de un observador.