Puma quiere enseñar sus garras contra los gigantes Nike y Adidas, a través de #Brasil14

Vestir a estas estrellas del balón y aumentar su visibilidad en los terrenos de juego es una catapulta inmejorable para vender más camisetas y calzado.

En el caso de Puma el mercado del fútbol, que no para de crecer cada año, supone varios miles de millones de euros, que deben buscar invirtiendo en más equipos.

La marca de las tres rayas, copatrocinadora oficial del evento, viste a nueve equipos, entre ellos España, Argentina y Alemania, mientras que Nike viste a diez, entre ellos Francia, Gran Bretaña y al gran favorito, Brasil.

En cambio, el duelo parece más arduo en el caso del calzado. Ante los "Magista" de Nike, que calzará el español Andrés Iniesta, y los "Primeknit" de Adidas, que llevarán el uruguayo Luis Suárez, Puma espera sorprender con sus modelos "EvoPower" y "EvoSpeed" que tienen la particularidad de que cada bota es de un color diferente: azul y rosa.

"Puma no puede aspirar a grandes equipos, con excepción de Italia, por lo que trata de desmarcarse con acciones de márketing creativas y productos originales", dice Peter Rohlmann, director de la agencia PR Marketing.

La empresa no se puede permitir el mínimo error. Otrora seductora y moderna, la filial del francés Kering, con sede en la ciudad alemana de Herzogenaurach (sur), tiene problemas desde hace años, tras el fracaso de su estrategia de entrar en el mundo de la moda y Del "Lifestyle".

Para corregir la apuesta, inició en 2013 un gran giro hacia el deporte, en particular en el fútbol.

Con el 7 por ciento del mercado de este deporte, Puma sigue estando muy lejos de Adidas y Nike, que tienen respectivamente el 37 por ciento y el 29 por ciento, según un estudio publicado por PR Marketing.

"Puma tiene un gran retraso que cubrir para estar de nuevo en las posiciones punteras del mercado en el campo de la equipamiento deportivo", dice Rohlmann.

Pero no va a ser fácil ya que sus rivales tampoco se duermen en los laureles. Desde hace varias semanas se libran una guerra de comunicación para vender sus productos.

Su compatriota Adidas ha prometido para el Mundial una campaña publicitaria por un monto récord que espera que le revierta 2.000 millones de euros de ventas en el mercado este año.

Por su parte, Puma no tiene objetivos precisos pero espera que sus ventas crezcan en la división de deportes en equipo en 2014.

"No habría que sorprenderse si llegara un equipo Puma a la final de la Copa del Mundo", dice Bjorn Gulden, su presidente. Lo que sería ideal para apuntalar la mayor campaña publicitaria de su historia, que espera lanzar semanas después del Mundial.