Rehenes muertos en París fueron asesinados antes de intervención policial

operativo​Hombres afirmaron actuar de manera coordinada

Los cuatro rehenes muertos en el supermercado judío en París fueron asesinados el viernes por el secuestrador Amedy Coulibaly antes del inicio de su ataque, declaró a la prensa durante la noche el fiscal de París, François Molins.

"Ningún rehén murió durante el asalto de las fuerzas del orden", aseguró Molins, quien confirmó que Coulibaly había "amenazado con matar a todos los rehenes" que tenía en su poder.

Los tres hombres que han aterrorizado Francia desde el atentado del miércoles contra el semanario Charlie Hebdo hasta la toma de rehenes en el este de París afirmaron actuar de manera coordinada y reivindicaron su pertenencia a Al Qaida en el Yemen y al grupo Estado Islámico.

Chérif y Said Kouachi, de 32 y 34 años, murieron el viernes en un asalto de las fuerzas de seguridad contra la imprenta donde se atrincheraban al noreste de París, dos días después de perpetrar un atentado contra Charlie Hebdo.

En una conversación con la televisión francesa BFMTV, horas antes del asalto, Chérif afirmaba cumplir una misión en Francia para Al Qaida en la Península Arábiga (AQPA), rama de esta red extremista en Arabia Saudita y Yemen.

El pasado tumultuoso de los dos hombres, abandonados durante su infancia por sus padres de origen argelino, les valió la inscripción de su nombre "desde hace años" en la lista negra de terroristas en Estados Unidos.

Chérif Kouachi, "un joven bastante clásico, que fumaba, bebía y ligaba con chicas", según su abogado, nació en noviembre de 1982 en París y era un conocido de los servicios antiterroristas franceses desde que se radicalizó.

De nacionalidad francesa, este hombre, apodado Abou Issen, formaba parte de la denominada red de Buttes-Chaumont -nombre de un parque del norte de París-, que reclutaba yihadistas para la rama iraquí de Al Qaida.

En 2005, cuando se disponía a viajar a Irak tras formarse en el mantenimiento de fusiles kalashnikov, Chérif fue detenido y encarcelado. Finalmente, fue condenado a tres años de prisión.

Durante su estancia en la cárcel, de noviembre de 2005 a octubre de 2006, conoció a Djamal Beghal, una figura del islam radical en Francia condenado a una pena de 10 años por preparar atentados.

Asimismo, también conoció en prisión a Amedy Coulibaly, quien murió el viernes en un asalto de las fuerzas de seguridad contra una tienda judía donde se atrincheraba y un día después de que matara a una policía al sur de la capital.

Amedy Coulibaly adoptó una visión radical del islam en prisión. Antes de morir el viernes a manos de la policía, se reivindicó como miembro del grupo Estado Islámico.

Este hombre menudo, de 32 años y cuyos padres son de origen malí, inició su trayectoria delictiva en 2000. Su primera condena, seguida de muchas otras, tuvo lugar en 2001 por robo.