Rio de Janeiro, la ciudad donde el balón nunca duerme

Bañadas por la luz dorada del atardecer, decenas de pelotas parecen flotar simultáneamente sobre el mar en la playa de Ipanema. A falta de canchas y con arena de sobra, el fútbol se reinventa en Rio de Janeiro.

Al igual que la vegetación que se cuela por las grietas del asfalto, el fútbol se ha adaptado a la playa, a las canchas de balonmano, basquetbol y voleibol, así como a las calles de las favelas, sin dejar de ser fiel a la cultura brasileña.