Roma reabre casas de primer emperador Augusto para conmemorar 2 mil años de su muerte

ANIVERSARIO​Augusto reinó 40 años e inició la inédita Paz Romana, una era marcada por la expansión del imperio romano

Las espléndidas casas de Augusto y de su mujer, Livia, en el corazón de la Roma imperial, con piezas y salas que se exhiben por primera vez, fueron abiertas al público este jueves para conmemorar los 2.000 años de la muerte del primer emperador romano.

La "Casa de Augusto" y la "Casa de Livia", donde residían el emperador y su influyente y amada tercera esposa, Livia, en la colina del Palatino, fueron sometidas a una imponente restauración de dos años que costó 2,5 millones de euros.

Paredes de color rojo pompeyano, decoraciones con hermosas coronas de guirnaldas, cuadros con paisajes campestres, frescos ocres y azules decoran las residencias de uno de los hombres más poderosos de la historia, emblema del gobernante que con sus métodos cambió la historia de Occidente gracias a un prolongado periodo de paz y prosperidad.

La restauración de ese importante patrimonio, que en buena parte estaba al aire libre, fue particularmente difícil y compleja.

Para proteger el frágil complejo monumental, las visitas serán limitadas a grupos formados por un máximo 20 personas, tres veces al día, con una permanencia de 15 minutos.

Adoptado por Julio César poco antes de su asesinato, Cayo Julio César Octaviano Augusto, --su nombre completo-- nació el 23 de septiembre del año 63 antes de Cristo y murió a los 75 años, el 19 de agosto del año 14 después de Cristo.

Augusto, que reinó 40 años, inició la inédita Paz Romana, una era marcada por la expansión del imperio romano, a través de la asimilación de la cultura y hasta de la religión de los pueblos conquistados, lo que le permitió realizar notables reformas para la organización del Estado, crear nuevas instituciones, reestructurar el ejército y fomentar la cultura.

Un mes después de su muerte, el Senado lo declaró dios y Livia se convirtió en la sacerdotisa de su culto.