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Salvadoreños rinden emotivo homenaje a masacrados de El Mozote

Conmemoración se da en el marco del 36º aniversario de la ejecución de civiles a manos del ejército

Centenares de salvadoreños iniciaron este sábado la conmemoración del 36º aniversario de la masacre de El Mozote, la más sangrienta de la historia contemporánea en América Latina, perpetrada por el ejército contra unas 1.000 personas, en el marco de la guerra civil (1980-1992).

Los actos presididos por el presidente Salvador Sánchez Cerén se desarrollaron en la plaza central de El Mozote, unos 200 km al noreste de San Salvador.

"Hoy conmemoramos y rendimos homenaje a muchos salvadoreños y salvadoreñas, en su mayoría niños y niñas inocentes, que perecieron injustamente por causa de un sistema que irrespetó el derecho a la vida", exclamó el mandatario en la apertura del homenaje.

Por su parte, el sacerdote belga-salvadoreño Rogelio Ponselle, que acompañó a las víctimas desde días posteriores a la masacre, dijo "lo que aquí paso, y tenemos que seguir diciéndolo, fue una barbaridad que no tiene lógica alguna".

La masacre fue perpetrada entre el 10 y el 13 de diciembre de 1981, por soldados del ahora proscrito Batallón Atlacatl del Ejército en El Mozote y las comunidades adyacentes de El Pinalito, Ranchería, Los Toriles, Jocote Amarillo, Cerro Pando, La Joya, Cerro Ortiz y Arambala.

Las víctimas, civiles que fueron ejecutados bajo la sospecha de colaborar con la entonces guerrilla izquierdista, fueron cifradas en 986 personas, entre ellas 558 niños, según un reciente censo.

El registro de muertos sigue abierto.

Además figuran 712 víctimas más que sobrevivieron y que se vieron obligadas al abandono de la zona en virtud que sus casas y cultivos fueron quemados en el operativo de "tierra arrasada".

Por esa masacre, la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2012 condenó al Estado salvadoreño y le ordenó honrar a las víctimas y adoptar medidas de reparación.

Este sábado, como mudos testigos de aquella orgía de sangre, frente al monumento de las víctimas, figuraban seis pequeños ataúdes blanco de los últimos niños que fueron exhumados y que serán sepultados el lunes.

Genocidio oculto por años

Para el mandatario salvadoreño, "el genocidio de El Mozote se mantuvo en la sombra durante años sin ser reconocido por el Estado salvadoreño" en virtud que no existía información pública, hasta que en 2009 llegó al poder el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, exguerrilla).

Durante años, la matanza fue negada por los militares y los sucesivos gobiernos de la derecha, pero salió a luz pública gracias a la investigación realizada por periódicos de Estados Unidos y la entonces Oficina de Tutela Legal del Arzobispado.

"Esta fecha nos hace reflexionar sobre las terribles consecuencias del abuso del poder", reconoció el presidente.

Desde diciembre de 2015 hasta agosto pasado, la cancillería salvadoreña ha efectuado el pago de indemnizaciones a 143 "víctimas sobrevivientes".

Una Comisión de la Verdad creada en 1993 por la ONU para investigar los crímenes cometidos culpó del múltiple crimen al comandante del Batallón Atlacatl, el coronel Domingo Monterrosa, al jefe de operaciones, Armando Azmitia, y a otros seis oficiales.

Monterrosa y Azmitia murieron a 5 km de El Mozote el 23 de octubre de 1984, a bordo de un helicóptero abatido por la guerrilla.

La matanza se mantuvo impune por una ley de amnistía que en 1993 perdonó todas las atrocidades cometidas en la guerra.

Luego que en julio de 2016 la Corte de Justicia salvadoreña derogara la amnistía, un tribunal de San Francisco Gotera (noreste del país) abrió un juicio a 18 militares involucrados en la matanza. Más de una veintena de testigos ha declarado sobre el caso.

En representación de las víctimas, Dorila Márquez, reconoció este sábado los esfuerzos de reparación del gobierno, pero lamentó que en la "búsqueda de verdad y justicia" los únicos dos abogados que tienen se enfrentan a un centenar de defensores que tienen los militares.