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Saqueos y violencia se apoderan de calles de Honduras

​Con palos y piedras, protestantes barren con todo a su paso

Los saqueos y la violencia se apoderan de las calles de una Honduras que se mantiene a la espera de conocer los resultados de las elecciones presidenciales del domingo 26 de noviembre.

Videos publicados en redes sociales muestran el nivel de tensión que se vive. Comercios y bancos son saqueados y destruidos, mientras las autoridades intentan repeler la situación.

Decenas de protestantes ingresan a la fuerza a locales, destruyendo todo a su paso bajo el grito de "¡fuera JOH!", haciendo referencia a las siglas del actual presidente.

Manifestantes también tomaron un peaje en una carretera, donde los carros que pasan se unen al unísono opositor con sus pitos y banderas de Honduras.

"El conteo que necesita el país es fundamental no seguirlo retrasando", dijo Hernández la noche del viernes, tras una reunión con miembros de las delegaciones de los observadores de la Unión Europea (UE) y Organización de Estados Americanos (OEA), que buscan una salida al conflicto.

Por lo anterior, el gobierno de Juan Orlando Hernández, también aspirante del oficialismo y líder en los conteos por estrecha diferencia, se vio a obligado a decretar un toque de queda que contuviera las protestas, que dejan varios comercios, entre ellos supermercados y bancos, dañados por golpes con piedras y tubos en sus ventanas, así como incendios provocados desde el interior.

Un día más tarde, la oposición de izquierda intentaba lograr un acuerdo con el tribunal electoral para acelerar el lento conteo de votos de los comicios generales, cuyo fin está previsto para este sábado.

El Ejecutivo dio toque de queda nocturno durante 10 días, lo que obligó a una mayoría de manifestantes a replegarse para evitar ser detenidos.

La capital amaneció el sábado sucia con restos de barricadas, piedras que los manifestantes lanzaron a la policía y paredes con leyendas pintadas como: "Fuera JOH" y "JOH fraudulento".

"Fuera el dictador" y "Cuatro años más jamás", se leía en algunas paredes, al término del toque de queda de 12 horas.

El líder de la Alianza de Oposición Contra la Dictadura, el expresidente Manuel Zelaya, recomendó al Tribunal Supremo Electoral (TSE) revisar 5.174 actas con las que existen dudas debido a una serie de interrupciones sospechosas el miércoles del sistema de transmisión de los resultados.

El presidente del TSE, David Matamoros, convocó a Zelaya y al candidato de la Alianza, Salvador Nasralla, a revisar solamente 1.006 actas con inconsistencias en el número de votos o por falta de firmas de los delegados de las mesas de sufragio. Hernández urgió al TSE a limitarse a ver únicamente las actas inconsistentes.

El mandatario, de 49 años, se postuló a un segundo mandato avalado por un fallo de la justicia, pese a que la reelección está prohibida por la Constitución hondureña.

Con 94,31% de las actas escrutadas, Hernández iba en cabeza con 42,92% contra 41,42% de Nasralla, un presentador de televisión de 64 años.

La alianza opositora cuestionó las cifras porque el primer conteo de votos daba a Nasralla cinco puntos de ventaja con el 57% de las actas. Luego el sistema informático sufrió frecuentes interrupciones, una de cinco horas, y desde entonces los escrutinios fueron favoreciendo al presidente Hernández.

Los dirigentes de la alianza, que habían denunciado meses antes el favoritismo del TSE con el gobernante, acusaron que les estaban "robando" el triunfo.

La oposición y analistas habían advertido un eventual conflicto por la falta de credibilidad del TSE, que le atribuyen estar controlado por Hernández.

El tribunal electoral está formado por tres magistrados titulares y un suplente. Este último, Marco Ramiro Lobo, había advertido que la diferencia de cinco puntos de Nasralla era "irreversible" por tratarse del 57% de las actas, lo que alentó la llama del conflicto.